El tiempo – Económica - Octubre 26 de 2005
A menos de un mes del previsto cierre de las negociaciones del TLC con EE.UU., el balance para el sector agropecuario colombiano es “muy precario” y la mesa agrícola está trancada, según Rafael Mejía, presidente de la SAC. Como las decisiones ahora son políticas, dice que el Gobierno tiene una responsabilidad histórica con el país.
Balance del agro en la mesa de negociaciones del TLC
ha sido muy precario, dice Presidente de la SAC
Rafael
Mejía aseguró que el gremio agropecuario no avalará el tratado con Estados
Unidos si el sector no es un ganador neto.
Según Mejía, el Gobierno
tiene una responsabilidad histórica con el sector agropecuario en las
negociaciones, cuyo cierre está previsto para el próximo mes.
Esa responsabilidad se
deriva, explicó Mejía, de que las decisiones en la negociación
pasaron de la esfera técnica a las instancias políticas.
La Sociedad de Agricultores
de Colombia (SAC) realizará su congreso la semana próxima.
¿Qué ha
obtenido el sector en 18 meses de negociación?
Desde antes de la negociación se definieron tres puntos para ser abordados de
manera integral: acceso real de nuestros productos al mercado estadounidense,
mecanismos de defensa para contrarrestar las ayudas de Estados Unidos a sus
agricultores y moderar, disminuir y acabar los subsidios a la exportación de
productos agropecuarios, y gradualidad en el tiempo para la eliminación de los
aranceles, de manera que los sectores afectados y beneficiados con la
negociación se pudieran acomodar a las nuevas reglas de juego.
¿Cuál
ha sido el resultado?
En acceso real, que implica
eliminar las barreras no arancelarias innecesarias que impiden el comercio, se
ha avanzado en la mesa de medidas sanitarias y fitosanitarias, pero no se sabe
para dónde coja en cualquier momento. Lo que hay hasta el momento en ofertas y
contraofertas es mejor de lo que esperábamos.
¿Y en los
mecanismos de defensa?
Cuando Colombia aceptó
eliminar las franjas de precios se buscaron salvaguardias permanentes,
transitorias, aranceles residuales, contingentes, todo lo que fuera importante
para poder defendernos y contrarrestar las distorsiones de las ayudas internas.
Los subsidios a la exportación son relativamente fáciles de manejar.
¿Y qué
pasó?
Que la mesa está
‘trancada’. Hay demandas maximalistas de Estados Unidos y unas ofertas de
Colombia que han ido cediendo los mecanismos y los instrumentos. La gradualidad
tampoco se ha logrado.
Un balance
poco halagador
El balance en general es
bastante precario, aunque hay movimientos.
¿Es
posible terminar las negociaciones en noviembre?
Nosotros nunca nos hemos
matriculado con un tiempo sino con unos resultados. Validaremos y acogeremos un
TLC siempre y cuando se cumpla lo que el Gobierno ha prometido: que el sector
agropecuario sea ganador neto y hasta hoy no lo es. Sabemos que estamos en
negociaciones y el que tiene que avanzar en sus propuestas es el Gobierno de
Estados Unidos.
¿La SAC
avala las propuestas y negociaciones que está haciendo
el Gobierno?
Estamos esperando los
resultados para poder juzgar, porque en este momento se están dando las
negociaciones políticas.
El
Gobierno ha dicho que las propuestas que presenta a Estados Unidos han sido
consensuadas con el sector privado, pero no es el caso de ustedes, del agro.
Exacto.
¿El
Gobierno está llevando sus propias propuestas?
Correcto.
¿Y ustedes
las conocen?
Sí, pero una cosa es
conocerlas, hacer comentarios sobre ellas y otra cosa es avalarlas. Por esto,
la responsabilidad histórica del Gobierno en estas negociaciones.