16 de diciembre de 2005

 

LAS REEXPORTACIONES DE CAFÉ:

OTRO ATROPELLO DE LAS POTENCIAS CONTRA LOS PAÍSES PRODUCTORES

 

 

Aurelio Suárez Montoya

 

Desde que se rompió el Pacto Internacional de Cuotas del Café, dos hechos se han destacado en el mercado mundial. Por un lado, el aumento en la participación de los cafés de menores calidades y más baratos, como los robustas y los arábigos no lavados del Brasil, en perjuicio de los mejores, como los suaves colombianos. Y, por el otro, el aumento de las reexportaciones. Este último, que para muchos es desconocido, consiste en que desde las principales potencias económicas, que también son los principales países compradores, se reenvía a otras naciones parte del café que le han comprado a las naciones productoras.

 

Por ejemplo, Alemania revende parte del café que compra a África, Colombia, Brasil y Vietnam, a los antiguos miembros de la Unión Soviética como Letonia y Lituania, y a naciones de Europa Oriental como República Checa, Eslovenia, Bosnia, Serbia y Eslovaquia. Estados Unidos, por su parte, revende café a Canadá y a otras naciones americanas y del Caribe. Esa reventa no se hace en las mismas condiciones de la compra.

 

El Cuadro 1 muestra el escandaloso incremento de las reexportaciones en los últimos cuatro años y, sobre todo, cómo ha aumentado su proporción respecto de las exportaciones mundiales de los países productores. Hoy, por cada tres sacos de café que venden los países cultivadores en el mercado mundial, uno es revendido por los países compradores. 

 

REEXPORTACIONES Y EXPORTACIONES MUNDIALES DE CAFÉ   (2001-2004)

 

 

 

Año

 

REEXPORTACIONES

Número de sacos de 60 kilos

EXPORTACIONES mundiales de los países productores

( Número de sacos de 60 kilos )

REEXPORTACIONES

COMO PORCENTAJE DE LAS EXPORTACIONES

2001

24,5 millones

90,35

27,1%

2002

26,36 millones

88,45

29,8%

2003

28,1 millones

85,86

32,72,%

2004

30,03 millones

90,70

33%

Cuadro 1

 

¿Son las reexportaciones un fenómeno nuevo derivado del libre comercio? Veamos. En 1989, año en el que se rompe el Pacto Internacional del Café, el sistema comercial norteamericano, según los datos, sólo reexportaba 51.789 toneladas, entre café verde y procesado (soluble, tostado, molido y descafeinado)[i]. Esos mismos registros, señalan que durante 2004, la reexportación sumó 143.093 toneladas. Un incremento de 270% en 15 años. En Colombia, en contraste, entre 1992 y 2004, las exportaciones bajaron de 16 a 11 millones de sacos, un 31% menos.

 

Las reexportaciones son un gran negocio. La prueba es que cuando se compara el valor recibido por los países revendedores, por saco reexportado en los últimos cuatro años, con el precio que han obtenido los países productores por saco exportado en el mismo lapso, el resultado es que los primeros consiguen cotizaciones hasta de más del doble en relación con la materia prima inicial vendida por los países cafeteros. (Ver Cuadro 2 al final).

 

Como se observa en el Cuadro 2, las reexportaciones tienen un ritmo constante de crecimiento, incluso aunque declinen las exportaciones de materia prima, como sucedió entre 2002 y 2003. Con el valor del producto reexportado, los grandes mercados logran financiar buena parte del producto primo comprado a los productores y eso se logra con un aumento en el valor de tales reexportaciones.

 

Los revendedores recibieron en 2002, 128 dólares por cada saco, en tanto que en ese mismo año, pagaron apenas 58 dólares por saco, menos de la mitad. Ese mismo comportamiento se observa cuando el precio del café verde sube. En 2004, cada saco reexportado se revendió a 162 dólares, cuando se había pagado por la materia prima casi 76 dólares, también menos de la mitad.

 

De tal modo que revender café genera ingresos superiores al doble que producirlo y, gracias al libre comercio, los mercados que compran el café revendido -mercados que los productores ya no atienden y que hoy manejan las grandes multinacionales de las principales potencias compradoras- permiten a estas últimas, financiar entre el 60% y el 70%  de sus operaciones de compra de materia prima. ¿Cuáles son los países que se dedican a reexportar?  El Cuadro 3 indica estos datos para el año 2004. 

 

IMPORTACIONES Y REEXPORTACIONES DE LOS PRINCIPALES PAÍSES COMPRADORES DE CAFÉ (2002)

 

 

País

Importaciones

(millones de sacos de 60 kilos)

Reexportaciones

(millones de sacos de 60 kilos)

Reexportaciones

como %  de las

Importaciones

Alemania

17’631.844

7’063.962

40%

Estados Unidos

23’305.325

2’937.209

12.6%

Bélgica- Luxemburgo

4’123.121

2’665.153

64%

Holanda

3’ 309.735

1’710.922

51.6%

Italia

7’063.962

1’659.127

23.4%

España

4´249.345

1’458.563

34.3%

Francia

6’135.137

1’163.292

19%

Singapur ( *)

987.653

2’060.650

******

Cuadro 3

(*) Datos OIC. 2003. Parece inconsistente que las reexportaciones superen las importaciones. Se puede explicar por inventarios o mercancía en tránsito. 

 

Es evidente que la reventa maneja una importante porción del negocio de café en el mundo. Ha sido y sigue siendo un lucrativo negocio para las multinacionales, que, al ritmo de la globalización, maniobran por doquier, buscando obtener las mayores ganancias de las compras del grano verde -que han hecho al menor precio posible- a los países tropicales de América, Asia y Centro y Sur América.

 

Y no se trata, como muchos creen, de que las reexportaciones sean solamente de café procesado. En 2002, Alemania importó un total de 15’733 mil sacos de 60 kilos, de los que consumió internamente 9’064 mil y reexportó 6’669 mil. De esas reexportaciones, 3’243.000 fueron de café verde, 1’867.000 soluble y  1’558.000 tostado y molido.

 

En ese mismo año, según datos de USDA, Estados Unidos reexportó 143.097 toneladas métricas (casi 2’400.000 sacos). De éstos, revendió 78.396 (1’300.000 sacos) en formas básicas de café, incluido el grano verde. Y el resto, 64.697 toneladas, más de un millón de sacos, lo reexportó en distintas presentaciones como tostado, descafeinado o instantáneo.

 

Las potencias y sus multinacionales hacen y deshacen en el mercado mundial del café. Concentran las compras y manipulan a su antojo el mercado. Ubican los productos en cada caso según su mayor conveniencia. Y, aunque las empresas de Alemania llevan la delantera, Estados Unidos se relame por avanzar más en ese sentido. Por esta razón, con el consentimiento de Colombia y los productores de café de más calidad, promovió el cambio de las resoluciones de la OIC al respecto, lo que ahora le permite procesar mezclas con componentes de bajo costo, a los que aplican nuevas tecnologías para mimetizarlos con sabores y aromas, y engañar así al consumidor.

 

El mismo propósito tiene la inaceptable propuesta de Estados Unidos en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio –TLC- de acceder al mercado colombiano  con cafés procesados con materia prima de terceros países. Así podrían darle trato nacional a los cafés que sean elaborados con granos de robustas de África o Indonesia, de Brasil o de Vietnam o de cualquier otro origen.

 

Las reexportaciones son otro atropello más de las potencias mundiales y de sus firmas comercializadoras y procesadoras con el fin de aumentar, a como dé lugar, sus ganancias. Los países productores pierden el mercado y la oportunidad de lograr mayores utilidades con su grano, ya que las grandes firmas comercializadoras aparecen desde el comienzo mismo del proceso de venta, en desmedro de las exportaciones institucionales. La cobertura de la presencia institucional se ha reducido a escala global. En Colombia, por ejemplo, las exportaciones oficiales pasaron de ser 50% a 25% de las exportaciones totales. ¡¡Y nadie se levanta contra este despojo!!

 

¡Vaya uno a saber cuántas maniobras no harán los filibusteros del mundo del café -con la complacencia de gobiernos y autoridades cafeteras- con los granos producidos por medio millón de esforzadas familias campesinas colombianas! ¡Y qué no harán con el fruto del trabajo de 20 millones de hogares campesinos del mundo, que entregan su materia prima para que comerciantes, especuladores y consorcios multinacionales se ahíten de utilidades y beneficios!

 

 



[i] Cuando Estados Unidos reexporta el café como procesado, lo registra como una exportación, ya que, según su lógica, constituye “un nuevo producto”.