PONENCIA DEL TLC Y LA RUINA DEL SECTOR AGROPECUARIO

 

PRESENTADA EN LA COMISIÓN QUINTA DEL SENADO DE LA REPUBLICA

 

 

Gran sorpresa y desconsuelo entre los que laboramos la tierra, causó la frase lapidaria lanzada por el primer mandatario en los canales de mayor sintonía de la Nación, el 27 de septiembre de 2005: “Así lluevan rayos y centellas de unos sectores poderosos, Colombia firmará el TLC con EE.UU. prontico.”

 

Si de sectores poderosos se refiere el primer mandatario, a los productores de trigo, cebada o avena que son las primeras víctimas del TLC, donde el promedio de unidad productiva o parcela por agricultor no pasa de cuatro hectáreas, está faltando a la verdad.

Uno de estos cultivos, el trigo lo producen 20.000 familias de minifundistas en Cundinamarca, Boyacá y Nariño, ellos apenas representan la muestra de lo que fue el trigo en la década de los 60, cuando Colombia era casi autosuficiente en este cereal y fue entregado en esa época al libre mercado en otra desafortunada apertura. Primero lo regaló una misión Norteamericana llamada, “Caritas”, hoy se importan 1.200.000 toneladas, y en la pasada ronda del TLC en Washington,  se decretó la extinción completa del cultivo, bajando el arancel del 15 al 0% economizándole a los molineros importadores, la bobadita de 69 mil millones de pesos de aranceles que recibía la Nación, llevando a la ruina no propiamente a los mas poderosos, y enriqueciendo mas a los grandes industriales.

 

Otros damnificados con el TLC son los productores de soya, sorgo, maíz, algodón, arroz, papa y leche cuya unidad agrícola percápita no excede las 12 hectáreas  y en caso de la leche de 10 vacas, tampoco son los más poderosos y creemos que injustamente van a recibir los rayos y centellas del TLC, enviados por el  señor Presidente.

 

Las consultas populares de productores de arroz y cultivos de clima frío, comunidades indígenas y de los trabajadores del sector bancario, juntas de acción comunal muy poco le preocuparan y menos serán tenidos en cuenta por el mandatario, donde con un rotundo NO del 90%, los colombianos democráticamente han expresado su sentir contra el Tratado.

 

Razón tiene Luis Eduardo Quintero, presidente de Fenalce, cuando en Colprensa el 10 de febrero de este año sentenció y ofreció demanda al Gobierno por la entrega del trigo y porque no decirlo nosotros del sector agropecuario, advirtiendo que con ello se viola la ley 101 del 93, “QUE ORDENA AL EJECUTIVO, IMPONER SALVAGUARDIAS CUANDO SE NEGOCIAN TRATADOS COMERCIALES, CON PAÍSES QUE SUBSIDIEN LA PRODUCCIÓN Y GENERAN COMPETENCIA DESLEAL CON EL PRODUCTOR NACIONAL”. Esto significa ni más ni menos que legalizaran el Dumping, práctica prohibida por la OMC y la cual si beneficia a los sectores poderosos del país, de los que hace mención nuestro Presidente, violando los artículos 64 y 65 de la Constitución Nacional que ordenan proteger la producción nacional de alimentos.

 

Los sectores del agro colombiano afectados por el TLC, no lo son propiamente por falta de competitividad, sino por la práctica anteriormente mencionada, que conlleva subsidios del 50% al 100% para los productores extranjeros.

El no haber realizado el país antes de firmar el TLC, una verdadera Agenda Interna de Competitividad, la cual tiene que ver con temas que el Gobierno no tiene en cuenta, lo que hace parte de la mentira gubernamental de la Agenda, ignorando los temas mas importante a saber: costos de agroquímicos no controlados, son los mas caros de la América, e impactan la canasta agropecuaria de productos afectados por el TLC entre un 30% y un 60%; piden ampliar las patentes de los agroquímicos a 30 años, sacando del mercado los genéricos con lo cual se encarecerán los costos de los cultivos a niveles no sostenibles.

 

También tasas de interés en Colombia de dos dígitos, en EE.UU. del 0.8%  anual; atraso en ciencia y tecnología de 20 años, en Colombia se invierte el 0.16% del PIB, 17 veces menos que los países desarrollados que invierten el 2.7% del PIB. Con grandes deficiencias como son: Corpoica tenia 75 investigadores con grado PHD en 1994, hoy solo son 32. En 1994 había 272 investigadores con Magíster, hoy solo hay 131. Corpoica tenia 516 profesionales en 1994 hoy tiene 295. El total de profesionales de este instituto en 1994 era de 516 hoy existen solamente 295. El presupuesto de Corpoica en 1994 era de 57 mil millones de pesos, hoy es de 38 mil millones.

 

Los cultivos promisorios para el Gobierno en el TLC, como las frutas tropicales y de clima frío de los cuales en la década de los 80, Colombia exportaba 80 millones de dólares, hoy se exportan 35 millones debido al atraso tecnológico y por las cláusulas sanitarias y fitosanitarias que en el país del norte son las verdaderas barreras comerciales, duran entre 8 y 10 años para resolverlas, las cuales todavía hoy no han sido negociadas en el TLC.

 

Todas las puertas están cerradas para el sector agropecuario que quedó al garete, con los dirigentes del sector en su gran mayoría desconcertados y a la espera de la “decisión política”, en la cual no creemos, pero si mas bien en la rapiña que harán de nuestro sector  a cambio de dineros para el Plan Colombia y otras baratijas por las cuales se feriarán los cuatro millones de empleos del campo colombiano y la vida de 12 millones de colombianos que los habitan, mas empobrecidos y desempleados, una verdadera bomba social.

 

Quedan tres instancias para el TLC: El Congreso de la República que no debe aprobarlo, demandar en la Corte Constitucional en lo cual acompañaremos a Fenalce, y la resistencia civil patriota y democrática acompañada de movilizaciones y protestas en todos los campos de Colombia.

 

 

Ibagué, 30 de Septiembre de 2005

 

 

 

ÁNGEL MARIA CABALLERO LIAN

PRESIDENTE