Correo
Electrónico Moir- 20 de Septiembre de 2006
EL MAL LLAMADO “AGRO INGRESO SEGURO” ES PARA
ENGRASAR
LA APROBACIÓN
DEL TLC EN EL CONGRESO
Intervención
del senador Jorge Enrique Robledo en el debate de la Comisión Quinta sobre el
proyecto de ley “Agro Ingreso Seguro”, 6 de septiembre de 2006
Proyecto
mal sustentado. ¿Cuál es el monto real del subsidio? El TLC profundiza la apertura.
¿Para qué sirve el proyecto? Para generar clientelas políticas y
gremiales
Quienes
han venido señalando que la gestión agropecuaria del gobierno es pésima son los
amigos del gobierno. Cité aquí la semana pasada al
doctor José Félix Lafaurie, copartidario suyo, señor ministro, uribista
furibundo, quien en la Carta Fedegan, número 95, da cifras sobre la
situación y concluye: “No es que la cifra de crecimiento sea envidiable –la
general de la economía nacional–, pero la del sector agropecuario no es
siquiera presentable”. Son sus amigos, señor ministro, quienes lo afirman. En
la estadística oficial publicada por el DANE aparece que en el tercer trimestre
de 2005 había en el sector agropecuario 4.074.294 empleos y en el primer
semestre de 2006 había 3.616.975, 458.000 empleos menos. A usted, que pide
cifras generales, le doy para empezar esas dos, y de amigos suyos: una, la del
DANE sobre empleo y otra, citando al doctor Lafaurie, sobre caída en el
crecimiento del 4,2% al 2,1% y al 0,4% desde el 2004.
EL
PROYECTO, MAL SUSTENTADO
Empiezo
reclamando por la pésima exposición de motivos del proyecto que venimos
analizando. Se está volviendo de estilo que el Ejecutivo trate al Senado como
una especie de agrupación de “ganchos ciegos”, como se dice en el argot del
lumpen. Y lo evidencia el que no se estén sustentando los proyectos de manera
adecuada. Le pregunté, señor ministro, cuánto de esos recursos eran dineros y
créditos recuperables por el Estado y cuánto era a fondo perdido, por emplear
el nombre técnico. Ahora, yo no le pido que esa información me la dé a mí,
porque yo no me siento de la junta directiva del Ejecutivo, sino que se la dé a
los del uribismo del Congreso para que sepan lo que votan. Le pregunto, senador
Char, qué diría usted si en una empresa privada le notifican que se van a
gastar quinientos mil millones de pesos, pero no le diferencian lo que es gasto
de lo que es crédito ni le dicen para qué son. Lo primero que reclamo es
entonces el estilo de no sustentar adecuadamente los proyectos, como se deben
sustentar. Y en especial este, señor ministro, que tiene una sustentación
tremendamente mediocre.
Protesto
en segundo lugar por el nombre del programa. Me parece el colmo, y llamo a
reflexión a la gente del sector agropecuario, que se haya titulado “Agro
Ingreso Seguro”. Porque en el agro colombiano lo único seguro en los próximos
años es la inseguridad económica. Todo el mundo sabe, no lo sigan negando, que
el TLC les va a asestar un golpe durísimo a amplios sectores del sector
agropecuario. Es entonces una burla a las gentes del sector llamar este
proyecto “Agro Ingreso Seguro”. La astucia, la manipulación, es calculada,
porque los medios van a utilizar la frase “Agro, Ingreso Seguro” miles o
millones de veces en los próximos años. Y quien no esté al tanto pensará ¡qué
felicidad vivir en el agro nacional, al que doctor Uribe Vélez le colabora
tanto! Pero voy a mostrar las pérdidas inmensas que va a sufrir el agro, como
ya lo he hecho más de una vez sin que ustedes hayan podido refutarme nada de lo
que he dicho. Porque todo lo que llevamos advirtiendo desde hace cuatro años
salió como una especie de maldición oriental.
¿CUÁL
ES EL MONTO REAL DEL SUBSIDIO?
Veamos
cuál es el pleito que tenemos en el sector agropecuario. Tomo los datos de este
libro del Ministerio de Agricultura. Según los datos oficiales, ¿qué es lo que
vamos a enfrentar aquí en los próximos años con el TLC? Estados Unidos,
respaldos a su agro, a fondo perdido, 54 mil millones de dólares al año.
Súmeles una buena parte de los 16 mil millones de protección en frontera, y da
que los gringos protegen a su agro, según los datos de ustedes, en 71 mil
millones de dólares. Aclaro, estoy redondeando las cifras. Mientras que
Colombia protege nuestro agro, incluidas las protecciones en frontera, en 1.143
millones de dólares al año. Aprecien ustedes la diferencia. Ellos tienen una
protección 62 veces mayor que la nuestra, tanto como enfrentarse uno con
alguien que mide como un edificio de 28 pisos. Con el TLC, una vez termine el
periodo de transición a partir de estas mismas cifras, ellos se van a quedar
con 54 mil millones de dólares y Colombia va a disminuir a 261 millones de
dólares. Siguiendo con el símil del edificio y con las cifras del Ministerio de
Agricultura, ahora el contendor nuestro no va a medir 28 pisos, sino 94, puesto
que la protección será 209 veces mayor. A esto le podemos sumar lo de “Agro,
Ingreso Seguro” y enseguida vamos a ver qué da.
Me
han dicho, y es metafísica pura, que una comparación así no puede hacerse.
Claro que sí es factible, porque al final el tamaño de los respaldos se traduce
en precios. Vamos a mirar las cifras para que vean que sí se puede hacer. Por
supuesto que no todo el agro de Estados Unidos se va a estrellar contra el agro
colombiano, pero estos respaldos sí determinan una estructura de precios, que
son finalmente a los que nos tenemos que enfrentar. Lo vamos a mirar más adelante.
Por el momento dejo simplemente mencionados los datos que acabo de
mostrarles.
Entonces
¿qué tanto nos va a proteger de esta realidad “Agro, Ingreso Seguro” y qué
arriesgamos? Se arriesgan todos los cultivos temporales y hay también enormes
riesgos en los permanentes. Por ejemplo, aquí va a entrar una importación
inmensa de soya que va a golpear la producción de palma africana. Salvo que se
hayan inventado, y no me sorprendería que así fuera, proteger del todo a tres o
cuatro sobre la base de la ruina del resto de la sociedad. Vienen pérdidas
grandísimas en carne de res, en carne de cerdo, en pollo, en leche, pérdidas
inmensas que se pueden cuantificar desde ya, lo que no voy a hacer en aras de
la brevedad.
Y
frente a tales amenazas, el gobierno se limita a ofrecer una plata con el
proyecto “Agro Ingreso Seguro”. Detengámonos a mirar qué tanto está ofreciendo
para ver cómo la manipulación es manifiesta. Ya quedó en claro de entrada que
no son 500 mil millones al año. Lo del respaldo efectivo son, lo admitió el
mismo señor ministro de Agricultura, 190 mil millones de pesos. A mí no me van
a revolver aquí una cosa con otra y a decirme que es lo mismo un crédito o un
subsidio o una donación o una inversión a fondo perdido. Ustedes verán, señores
del uribismo, si aceptan ese tipo de maltrato analítico, pero yo ese cuento no
me lo trago ni lo dejo pasar.
Veamos
de manera precisa cómo es el problema del monto real. Primero, queda claro que
los 500 mil millones de pesos deben ser desagregados: tanto para una cosa y
tanto para otra, para que a la gente le quede claro. No le endosen al proyecto
“Agro, Ingreso Seguro” el cuento de los 500 mil millones, porque no es verdad.
Engañan a la gente si insisten en esa idea. Ahora, ustedes pueden intentar
engañarla, pero otros tenemos el deber de intentar que a la gente no la
engañen, porque no es lo mismo, doctor Iván Martínez, y usted como arrocero en
el Meta lo sabe, un crédito que un subsidio. Pero bueno, supongamos que los 500
mil millones son subsidio en su totalidad y no hay necesidad de que se
recuperen. En mi oficina hicieron un ejercicio simple. Supongamos que los 500
mil millones de pesos al año se le van a entregar solo a cuatro productos. Ya
dije que hay que protegerlos a todos, pero bueno, en mi oficina, para facilitar
la comprensión del problema, escogieron arroz, maíz, sorgo y soya. Si solo
hubiera que subsidiar esos cuatro productos, el respaldo estatal de los 500 mil
millones, suponiendo que fueran 500 mil, que no lo son, les alcanzaría de a 60
dólares por tonelada. Y estoy aquí de un generoso tremendo con la cifras,
ministro, y usted tendrá que reconocer mi amabilidad. Le estoy regalando sumas
astronómicas. 60 dólares por tonelada. En Estados Unidos, el subsidio estatal
al arroz, 99 dólares tonelada. Y escojo el arroz para que ustedes no me
endilguen que estoy comparando cosas que no son comparables. Leche, respaldo
del Estado norteamericano, 148 dólares por tonelada. Pollo, respaldo del Estado
norteamericano, 191 dólares por tonelada. Carne de res, respaldo del Estado
norteamericano, 129 dólares por tonelada. Algodón, respaldo del Estado
norteamericano, ¡ojo!, 576 dólares por tonelada. Muestra cifras exactas,
reales, no aproximaciones ni promedios. Y aquí, en una suposición ultragenerosa, da 60 dólares por tonelada.
Hay
otra manera de hacer la comparación. Usted coge los 500 mil millones de pesos
de “Agro, Ingreso Seguro” y los relaciona con el PIB agropecuario. Y repito,
suponiendo que sean 500 mil millones, y ya he dicho que no lo son, corresponden
al 2% del PIB agropecuario colombiano. Si incluimos en el subsidio todos los
demás recursos del Ministerio de Agricultura, además de los 500 mil millones,
les da 2,8% del PIB agropecuario. ¿Y saben cuánto valen los 50 mil millones de
dólares de subsidios que da el Estado gringo a sus agricultores? 35% del PIB
agropecuario norteamericano. ¡17 veces más, un dato absolutamente contundente!
No insistan en que no son cifras equiparables, les repito, quedan mal. En
auditorios de gente ignorante que no entiendan de estas cosas, díganlo, pero en
auditorios de gente más o menos informada ni se atrevan, porque no resiste
análisis.
La
evidencia muestra que las diferencias son abismales, ¿o no se quebró el trigo
por los subsidios agrícolas de Estados Unidos? ¿Y no fue por la apertura
que se quebró la cebada, y el algodón, precisamente por enfrentarse con estos
subsidios, ministro? Y habrán de quebrarse muchos
otros productos o por lo menos a tener pérdidas inmensas, porque esa sumita tan
pequeñita que ustedes van a transferir hacia ellos es absolutamente
insuficiente, así lo nieguen en los medios de comunicación y manipulen y
engañen y tuerzan la realidad. Esa suma es absolutamente insuficiente para
revertir la ruina que se viene en el agro, se puede demostrar hasta la saciedad.
Otra
cifra. Son tres millones setecientos mil predios en Colombia. Si fueran los 500
mil millones, les tocaría de a 135 mil pesos a cada predio. Pero como no son
los 500 mil millones sino mucho menos, pueden ser 32 mil pesos por
predio.
EL
TLC PROFUNDIZA LA APERTURA
Y
le hago un paréntesis, ministro. Le queda a usted muy mal estar criticando la apertura
del noventa. Porque usted y yo sabemos, y lo sabe también el ministro Botero y
lo sabe cualquier colombiano informado, que el TLC es la continuidad de la apertura,
es la misma política, y en el gobierno siguen los mismos con las mismas y
con la misma lógica. Y le voy a dar unas razones para probar que el TLC será
peor. En la apertura del noventa mantuvimos la protección. Ahora se elimina, y
en un plazo cortísimo. Me replica usted que mejor el
TLC sin protección que antes en que aún teníamos algo. ¡Cómo es posible que
usted pueda decir eso!
Le
doy otra diferencia bien notoria. Lo que se hizo en el noventa era reversible.
Si el presidente de la República hubiera querido, habría resucitado la
producción de trigo o de cebada con solo subir los aranceles, en una decisión
soberana. Usted sabe muy bien que con TLC no se podrán hacer modificaciones al
Tratado sin pedirle permiso a Estados Unidos. Pero sobre esto podemos hacer, si
usted quiere, un debate completo. Por ahora le dejo esos dos elementos para
demostrarle que no es cierto lo que usted dice, que el TLC es mejor que la
apertura del noventa. No. Va a ser el puntillazo final, porque además toda la
destrucción del noventa ustedes la hacen irreversible con el TLC. Queda mal,
señor ministro, en el FMI, allá donde ustedes tienen que rendir informes, queda
mal censurando esas políticas de 1990, que ustedes mismos hicieron. Las hizo el
presidente Uribe, sí, el presidente Uribe, como ponente de la Ley 100, que hace
parte del mismo paquete. Usted habla de coherencia y dice que a usted le gusta
la coherencia, pues bueno, sea coherente, defienda sus cosas como las debe
defender, pero no con ese tipo de astucias, que repito le quedan mal, porque no
le resisten análisis.
Me
llama la atención, senadores uribistas, por qué el
gobierno no incluye al Congreso en una mejor definición de cómo se distribuyen
estos recursos. Por qué esto queda en manos del Ejecutivo y de los gremios de
la producción. No entiendo por qué ustedes no participan, por qué se reúnen
cuatro ministros y tres burócratas gremiales y definen 500 mil millones de
pesos para repartir esa plata como se les da la gana.
Y
llama también la atención lo que aquí el gobierno ha dicho en todos los tonos:
que a la ganadería no le va a pasar nada con el TLC. Espero demostrar el
próximo martes que la ganadería va a sufrir pérdidas inmensas con el TLC, así
los dirigentes lo callen. Si no le va pasar nada a la ganadería con el TLC, por
qué va a ser una de las tres organizaciones que reparte los 500 mil millones.
Si no le va a pasar nada, ¿por qué está allí? Por qué no hay un solo pobre aun
cuando sea para la foto en ese comité, ministro Botero. Yo sé que meten a un
pobre ahí y no cambia nada, lo corrompen, pero esto no tiene presentación. La
plutocracia al descubierto, ya no hay nada de democracia, ni siquiera para la
farsa. Aquí me decía el senador Ramiro Estacio que
los indios ni aparecen. Y eso que según dijo el ministro Arias hace ocho días
parecen ser los mayores propietarios de tierras de Colombia, que es la otra
genialidad que nos quieren pasar de contrabando, que aquí la tierra la tienen
son los indios de Colombia. Pero bueno, pongan uno ahí en el comité, que en la
foto les puede quedar más o menos bien.
¿De
dónde saldrán los recursos? 500 mil millones de pesos es una suma
insignificante para resolver este problema, porque no lo va a resolver, pero
tiene su importancia presupuestal. ¿De dónde van a salir? ¿Es que hacen
billetes? Porque aquí todos los días se inventan un programa nuevo, digamos, el
de la infancia, y la plata, quién sabe. Esta plata de dónde va a salir. Se la
tienen que quitar a algo. No nos hagamos ilusiones. ¿A quién se la van a
quitar? Estos son los puntos que a uno le debieran decir en la exposición de
motivos, para ver si nos gusta. A quien se la sacan, ministro, a salud o a
educación o a infancia, o a transferencias, y no le dice y uno simplemente
tiene que aplaudir. No. Cuéntenle a su gente de aquí cómo es que se gastan la
plata y de dónde la sacan. Porque además, quedo con una duda y lo planteo con
toda franqueza. Vamos a ver qué dice el tiempo. ¿Qué sucederá una vez el TLC
quede aprobado? ¿Seguirá habiendo “Agro, Ingreso Seguro”? O sucederá como en el
dicho: prometer para conseguir y una vez conseguido, olvidar lo
prometido.
PARA
QUÉ SIRVE EL PROYECTO
Espero
que no me vaya a decir, ministro, porque también queda mal, que usted va a
enfrentar la tesorería del Estado colombiano con la tesorería de Estados
Unidos, porque ahí si pierde el puesto. El FMI no deja a un ministro que salga
a decir una cosa de esas. Entonces, este es un proyecto que no apunta a evitar
el impacto negativo del TLC, no apunta a eso, sería un absurdo que fuera así,
eso no se lo deja pasar Rudolf Hommes,
ni nadie. Aquí se va a arruinar mucha gente. Es probable que algunos no se
arruinen en enero, sino en mayo, porque algún peso les toque de esto, pero al
final el TLC los va a arruinar. Van a desaparecer sectores enteros. Y es de lo
más lamentables que haya gente del agro que se haga ilusiones. En eso les
reconozco que están teniendo un éxito notable, ministro. Si hay algo lamentable
en los últimos días en el análisis de los programas agropecuarios es ver a
muchos dirigentes gremiales que, en vez de estar parados diciendo abajo el TLC
porque nos va a quebrar, entonces, están sacándose los ojos entre ellos a ver
cuál coge cuatro pesos más. ¡Terrible eso, qué cosa tan horrible! Cuatro pesos
más. Para qué, para buscarse cuatro amigos, una clientela dentro del gremio.
Porque es obvio que la plata no alcanza para todos.
¿Saben
para qué va a servir este proyecto? Para aceitar aquí en el Congreso al
uribismo para que vote el TLC. Este es el propósito del proyecto, eso lo
entendemos todos. Entonces se van a quebrar los maiceros de Montería, pero
entonces a algún senador de esa zona, el gobierno le permite hacer la demagogia
con este proyecto para que vaya allá y calme a su clientela o cree una
clientela nueva, porque también puede servir esa plata para armar una nueva
clientela. Es una especie de taparrabos político para legitimar algo que no
tiene cómo ser legitimado. Para eso es para lo que sirve el proyecto y les
tengo que reconocer que les está produciendo éxito. Ustedes conocen bien el país,
le conocen el alma a mucho colombiano. Viene una masacre del sector
agropecuario y lo que están cuadrando es la manipulación política del país, no
para impedir la masacre, sino para que la gente no se resista a la masacre,
para que la gente no se levante contra el proyecto, para que la gente no se
oponga al proyecto. Sé también que el presidente Uribe no fue a Washington a
mejorar el TLC, algo imposible, sino a sometérsele a Bush y además a cuadrar a
los dirigentes gremiales del sector agropecuario para que respaldaran el
Tratado.
El
martes próximo vamos a hablar de pollos, de leche, de marranos, de vacas, para
ver cómo va a sufrir estos sectores, así los gremios lo oculten. No es verdad
que Estados Unidos haya abierto ese país a las exportaciones de productos
agropecuarios colombianos. Y no fue cierto lo que usted me dijo en el debate de
abril, que una carta adjunta resolvía el problema, porque en esa carta adjunta
lo que hicieron usted y el doctor Botero fue abrirles la entrada a las carnes
de reses de más 30 meses, con mayores riesgos del mal de las vacas locas,
violando las normas andinas y convirtiendo en norma en Colombia un acuerdo que
todavía no tenía vigencia.
Si
quiere salvar las flores, ministro, yo empiezo la colecta, 26 millones de
dólares, lo que vale la Aptdea de flores, les damos
esa plata y nos los quitamos de encima. Sale mucho más barato. Coja los 26
millones de dólares de “Agro, Ingreso Seguro”, déselos a las flores y le quedan
sobrando como 180 para cualquier otra cosa. Ahora, si usted me replica que a
usted le interesa es que a la industria le vaya bien, pues bueno, esa puede ser
su posición, pero tampoco le luce como ministro de Agricultura, porque se
supone que usted como ministro de Agricultura debiera estar defiendo este sector
y no otros.
Entonces
les insisto a los senadores, así sean uribistas, les
insisto a los dirigentes gremiales que aquí no hay más salida que revelarse
contra el TLC, porque no le sirve al país. Y concluyo llamando a todo el mundo
a que nos unamos para hundir este engendro, que es contrario al progreso de
Colombia.
SEGUNDA
INTERVENCIÓN (DE REPLICA)
No
les queda bien insistir en que da lo mismo que los 500 mil millones de pesos
sean recuperables por el Estado a que no lo sean. Entiendo que estén molestos
porque yo destapo esta realidad, porque, claro, es mejor hablar de 500 mil
millones que de 180 ó de 210 mil. Le voy a mandar una carta, ministro, y espero
que para el próximo martes me traiga el dato exacto de cuánto dinero va a ser
de una manera y cuánto de otra. Ahora, ustedes pueden volver manipulación la
frase que yo usé (a fondo perdido), pero es técnicamente aceptable y ustedes
saben de qué estoy hablando. Les preguntaría a cada uno de ustedes, en su
negocio personal, si llega su empleado y dice son 500 mil millones de pesos, y
usted voltea y le pregunta, senador Reyes, pero de eso cuánto voy a recuperar
en dinero y cuánto no, y el tipo le responde, eso no importa, 500 mil son 500
mil, da lo mismo.
Pero
al agricultor sí que le importa, porque cuando el gobierno le diga, le voy a
dar esta plata, la primera pregunta que hace el agricultor es: ¿la tengo que
devolver o no tengo que devolverla? Es obvio. Y ustedes no pueden evadir esa
realidad con astucias ni con frases. Es parte de la seriedad de gobernar y además
tiene que ver con el presupuesto nacional. No es lo mismo que los 500 mil
millones pesos de cada año sean nuevos 500 mil millones de pesos a que sea cien
mil nuevos cada año y cuatrocientos mil que estén en un fondo rotatorio. No me
insistan en esto porque quedan mal. No es serio, hagamos esfuerzos por hacer
estos debates con seriedad, porque, o si no, no avanzamos en las discusiones.