Les reenviamos este boletín de prensa de Unidad
Cafetera Nacional, seguido por la Declaración Final del encuentro de la Alianza
Global por la defensa de los productos básicos y el café, que tuvo lugar los
días 13 y 14 de enero del presente año en Suiza:
UNIDAD CAFETERA NACIONAL
Presidencia. Pereira
Calle 22 No. 11- 28. Telefax (096) 3344987
Boletín de Prensa
¡Alianza Global por
la defensa del Café reclama un Plan de Rescate de los cafeteros del mundo!
La Alianza Global por la defensa del CAFÉ, que se
constituyó en Ginebra (Suiza) el 13 y 14 de enero de 2003, reclamó de los
poderes económicos y políticos del mundo un Plan de Rescate para hacer un
mercado cafetero estable y justo. Ese Plan debe implantar mecanismos de
estabilización de precios remunerativos y acciones inmediatas de “quienes
deciden políticas en esta materia”.
Del mismo modo, la Declaración expedida en el encuentro
de Ginebra, exhorta a los “gobiernos de los países productores a garantizar su
soberanía alimentaria nacional”, dado que, según se manifiesta en la
Declaración, “el llamado ‘libre comercio’ está siendo utilizado para quitarles
su soberanía alimentaria nacional a los países productores como ilustran las
políticas que orientan a la OMC y la constitución de acuerdos regionales como
ALCA, APEC y AFTA”.
En la Declaración (cuyo texto original se adjunta) se
sugieren, entre otras medidas a adoptar, las siguientes: precios remunerativos,
fondos que ayuden a la diversificación, aumento de los porcentajes de la compra
de café de calidad por las firmas multinacionales tostadoras y los intermediarios
y, si se adopta la destrucción de café de mala calidad, ella debe ser
“financiada por los gobiernos de los países ricos”.
Esa Declaración la suscribieron representantes de
organizaciones cafeteras y sociales vinculadas a la campaña “por un comercio
justo” quienes señalaron como responsables principales de crisis de los precios
de los productos básicos, y principalmente del café, a la “sobreoferta de
dichos productos y a las estructuras económicas globales que refuerzan el ciclo
de dependencia de esos productos”.
Entre los firmantes de la Declaración están: Foro
Cafetero (El Salvador), Fedecocagua (Guatemala), Fesoc (Guatemala), CCCH
(Honduras), Cooperativas Cafeteras del Este de Haití, Frente Solidario (Costa
Rica), Unidad Cafetera (Colombia), Junta Nacional del Café (Perú), Federación
de Productores de Café de Karnataka (India), Productores de Café de Sidama
(Etiopía), OXFAM Internacional, Programa de Cultivos Sostenibles (Uganda),
Abantu (Kenya), Consejo Directivo de Comercio Justo de México y con el respaldo
de la Red de la Alianza Global por la Defensa de los Productos Básicos, la cual
incluye a organizaciones sociales y sindicales como CUT de Brasil y UITA (Unión
Internacional de Trabajadores de la Alimentación, Agrícolas y afines). Así mismo,
acordaron una estructura organizativa para coordinar acciones y labores y un
plan de trabajo para “ejercer presión sobre quienes corresponda, incluyendo al
sector privado, los gobiernos de los países productores y consumidores”.
“Alianza Global por la defensa de los productos básicos y
el café”
Declaración sobre la crisis que afecta a los productos
básicos y el café (Encuentro de organizaciones de Ginebra (Suiza) de enero 13 y
14 de 2003)
Las actuales tendencias indican que los precios de los
productos básicos ("commodities" en el resto del texto) han venido
cayendo durante los últimos veinte años hasta llegar a sus niveles históricos
más bajos. En 2001, los precios para los productos agrícolas básicos, materias
primas y minerales han alcanzado valores inferiores al 60% de los niveles de
precios en 1980. Entre 1981 y el inicio de 2002, los precios para bebidas
tropicales, incluido el café, han descendido en cerca de un 70%.
Los precios bajos en los mercados globales de commodities
son el resultado de la sobreoferta de dichos productos y de estructuras
económicas globales que refuerzan el ciclo de dependencia de estos productos. Otros
factores como la especulación financiera de estos mercados, la liberalización
acelerada de los sectores agrícolas de los países en desarrollo y la
intensificación de la producción de cosechas que produzcan dinero en efectivo
de manera rápida - parte de los Programas de Ajuste Estructural - han dejado a
los productores a merced de la volatilidad de los mercados Para agravar
la situación, el llamado 'libre comercio' esta siendo utilizado para quitarles
su soberanía alimentaria nacional a los países productores como ilustran las
políticas que orientan a la OMC, y la constitución de los acuerdos regionales
como ALCA, la APEC y el AFTA.
Estas tendencias se materializan de manera especial en el
mercado del café. Como resultado de la crisis, millones productores en todo el
mundo venden su café en grano muy por debajo de los costos de producción. El
producto final, con marca, se vende a un precio bastante más elevado. Por otra
parte, compañías tales como Nestlé, Krafi, Sara Lee y Procter and Gamble, pagan
precios tan bajos como pueden, y cada una cuenta con cafés de marca con valores
por encima del $1 billón ( un mil millones) de dólares por concepto de
ventas anuales. Así las cosas, es un negocio muy productivo para las compañías
y está siendo efectivamente pagado por algunos de los sectores más pobres y
vulnerables del mundo, especialmente jornaleros, mujeres, campesinos y grupos
indígenas.
Para muchos países, las condiciones comerciales en
deterioro, asociadas con la caída de precios de los productos básicos de
consumo, han llevado también a la construcción efectiva de una deuda insostenible.
La acción internacional para estabilizar y elevar precios
de los productos básicos es crítica para lograr que numerosos países en
desarrollo salgan de la pobreza. En este sentido, deben adoptarse mecanismos de
estabilización de precios, incluidas medidas para controlar la especulación
financiera en el mercado de productos básicos. Ello asegurará precios justos y
remunerativos para los productores de commodities, así como para los países que
dependen de ellas.
Por lo tanto, demandamos de la comunidad internacional su
actuación inmediata para resolver la crisis a través de las varias
organizaciones internacionales, foros y mecanismos disponibles, tales como la
UNCTAD, el Common Fund for Commodities.. En este sentido, los gobiernos de
países productores de commodities, deben garantizar su soberanía alimentaria
nacional y coordinar esfuerzos para administrar sus niveles de producción y de
exportaciones. Los países desarrollados deberían suministrar apoyo político y
financiero a tales iniciativas.
El colapso de los precios del café exige una acción
inmediata de quienes deciden políticas en esta materia. Es por ello que las
organizaciones firmantes llamamos a la implementación inmediata de un Plan de
Rescate del Café, para hacer que este mercado trabaje tanto para los pobres
como para los ricos. El Plan requiere que los principales actores se sienten
alrededor de la mesa para resolver la crisis y crear un mercado más estable. Todas
las medidas esbozadas a continuación, deben ser diseñadas para beneficiar,
especialmente, a los productores más pequeños y vulnerables.
Si los poderes económicos y políticos quisieran, dentro
de un plazo no mayor a un año, el Plan podría resultar que:
Aumentarán los precios pagados al productor, a
través de las siguientes medidas:
Los productores de café recibirán un pago remunerativo
para su producto que les permita enviar sus hijos a la escuela, costear sus
gastos de alimentación
Las compañías tostadoras comercian solamente en café que
llena los estándares básicos de calidad, tales como han sido propuestos por la
Organización Internacional del Café (OIC), con monitoreo independiente en los
países consumidores.
La destrucción de por lo menos 5 millones de sacos del
café almacenado, financiada por las compañías tostadoras y los gobiernos de los
países ricos.
La creación de nuevos fondos dedicados a apoyar a los
productores pobres que quieran dejar total o parcialmente el café y dedicarse a
medios de vida alternativos, quedando así menos dependientes del café.
Dentro de los próximos 12 meses las compañías tostadoras
aumentan hasta por lo menos el 2% el volumen de café que compran bajo las
condiciones establecidas en el Mercado Justo, y se comprometen a aumentar esta
cifra en el futuro inmediato.
Que los gobiernos regulen el contenido del paquete de
café incluyendo información sobre origen, ano de cosecha y tipo de café.
El Plan apoya esfuerzos más amplios para mejorar los
precios de las commodities y suministra medios de vida alternativos a los
agricultores. Sus resultados deben incluir que:
Gobiernos de países productores y consumidores establecen
mecanismos para regular la oferta y la demanda de modo que se aseguren precios
remunerativos para los productores y los consumidores. Los agricultores deben
estar representados de manera adecuada en dichos mecanismos.
Políticas agropecuarias que tengan como base la defensa
de la soberanía alimentaria nacional y, en esa perspectiva la no aceptación de
acuerdo de comercio internacionales que vulneren dicha soberanía.
Los gobiernos de países productores y consumidores
promueven una gestión sostenible de los recursos naturales de modo que se
asegure la sostenibilidad ambiental del sector.
Apoyo a los países productores de modo que puedan captar
un mayor valor agregado de sus productos básicos (commodities).
Proteger los derechos laborales de los trabajadores de
acuerdo a los estándares de la Organización Internacional del Trabajo. Se le
debe dar especial atención a los derechos laborales de las mujeres y los
trabajadores temporales.
Incentivos para ayudar a los agricultores a ser menos
dependientes de productos agrícolas básicos. Las compañías pagaran un precio
remunerativo por todos los productos básicos, incluyendo el café, y los
gobiernos de los países productores tomaran medidas para que esos precios le
lleguen al productor.
Cooperación entre gobiernos de países productores para
impedir que entren más productos básicos que los que pueden ser vendidos en el
mercado.
Incentivos fiscales para quienes compren productos de
'Comercio Justo', incluido el café, especialmente en los países desarrollados. Los
países productores definen políticas domésticas apropiadas, incluyendo precios
de sustentación garantizados por el Estado, así como el acceso a la tierra, al
crédito, infraestructura y alivio de deuda para los pequeños productores y la
promoción del consumo doméstico de café y el desarrollo de capacidades de
procesado.
Los países desarrollados se comprometen a no exportar
productos que hayan producido con subsidios
Para lograr estos cambios en políticas, las
organizaciones abajo firmantes nos comprometemos a ejercer presión sobre
quienes corresponda, incluyendo el sector privado, los gobiernos de países
productores y consumidores, y a informar al público acerca de los progresos logrados
en la implementación del Plan Global de Rescate del Café y de la Iniciativa de
Gestión de los productos básicos
GINEBRA (SUIZA) Enero 14 de 2003