El Nuevo Día – Económica – 6 de mayo de 2006
“NO HABRÁ CAMA PARA TANTA GENTE”
ARROCEROS PIDEN EQUIDAD EN AGRO INGRESO SEGURO
Arroceros solicitaron equidad a la hora de reglamentar el
programa Agro Ingreso Seguro. La petición la hizo el gerente Nacional de
Fedearroz, Rafael Hernández Lozano, quien mostró su preocupación ante el
peligro que existe de que estos recursos, estimados en unos 500 mil millones de
pesos vayan a fortalecer con mayor énfasis a los sectores exportadores de la
agricultura de cara al TLC.
“Uno esperaría que existe el apoyo normal a quines tienen
potencial exportador, pero no a costa de los sectores que salieron perjudicados
del Tratado de Libre Comercio con los EE.UU.”, enfatizo Hernández. Para el
dirigente gremial es importante que para el caso de los productores de arroz,
estos dineros estimulen la reconversión de zonas marginales y garanticen la
comercialización interna del producto.
No está de más tener un Conpes
para el arroz
ARROCEROS PIDEN EQUIDAD A LA HORA DE REGLAMENTAR EL AIS
Reconversión de zonas marginales, asistencia en ciencia y
tecnología así como asegurar la comercialización son algunos de los temas que
los arroceros del país consideran deben quedar incluidos en el programa de Agricultura Ingreso Seguro, AIS,
en el cual viene trabajando el Gobierno nacional con los productores del grano.
Así lo señaló Rafael Hernández Lozano, gerente Nacional de
Fedearroz, quien agregó que le preocupa que estos dineros, unos 500 mil
millones de pesos, vayan a ser priorizados para los sectores exportadores de la
agricultura en contra de los denominados "sacrificados" dentro del
proceso.
Plazos
El dirigente gremial señaló que "estamos trabajando con
la SAC (Sociedad de Agricultores de Colombia), para la elaboración de los
enunciados que debe tener el AIS. Sin embargo, con el tema electoral, con los
escándalos del Incoder y Finagro, y ahora con la dificultad surgida por la
equivocada interpretación de los textos por parte de los Estados Unidos me temo
que el proceso se retardará aún más. Estimamos que solamente después del 20 de
julio se conozca el programa de apoyo a los agricultores simultáneamente con el
texto del TLC", indicó Hernández.
"Uno esperaría que exista el apoyo normal a quienes
tienen potencia exportador pero no a costa de los sectores que salieron
perjudicados", enfatizó Hernández.
Agregó que el proceso va a ser difícil pues la mayor parte
de los sectores involucrados quieren tener parte en el programa y todavía no se
sabe a ciencia cierta si estos dineros resultarán suficientes para todas las
necesidades del sector agrícola colombiano.
"Después de superadas las diferentes coyunturas
tendremos que iniciar una cruzada con los parlamentarios colombianos para que
sean aprobados los contenidos y sea reglamentado el programa Ingreso Seguro,
con el cual se pretende iniciar los procesos de reconversión y sostenibilidad para el agro nacional.
"Existen muchas expectativas y esperamos que el proceso
no se quede solamente en promesas", sostuvo Hernández, quien agregó que
otra iniciativa sugiere que tal como sucedió con el algodón, el futuro del
arroz debería quedar incluido en un documento de Política Económica y Social, Conpes, pues se está hablando del devenir de la economía de
211 municipios que viven de esta actividad en el país y de más de dos millones
de personas que dependen de sus actividades laborales, directa e
indirectamente, de la producción de grano.
"Me gusta la idea de un Conpes
para el arroz, pues el futuro del sector se volvería política de Estado de
estricto cumplimiento y se asegurarían los recursos para mantener las actividades;
además, el futuro del sector estaría protegido ante las contingencias políticas
que se puedan presentar en el corto y el mediano plazo", aseguró
Hernández.
La propuesta de la inclusión del sector arrocero en un Conpes, surge en un escenario complejo en donde los
productores con perfil exportador tendrían una significativa ventaja para
acceder a los recursos del programa de apoyo al agro.
Efectivamente, el Gobierno nacional había señalado con
anterioridad que estos recursos serían priorizados para subsectores con
vocación exportadora, lo cual preocupa a Fedearroz y a otros gremios
"vulnerados" por el TLC.
"Que exista prioridad del AIS por los subsectores con
vocación exportadora deja en graves aprietos a los productos sensibles, que son
los que mantienen buena parte de empleo y seguridad en los campos. Sobre esa
diferencia o preferencia debe existir una mayor claridad por parte del
Gobierno.
"Uno esperaría que haya el apoyo normal a quienes
tienen potencial exportador pero no a costa de los sectores que salieron
perjudicados", enfatizó Hernández, quien agregó que el gremio desea que el
Gobierno sea consecuente con lo que pueda pasar con los arroceros colombianos
si no se recibe el apoyo debido y estructurado que se requiere para ser más
competitivos y para cumplir coherentemente con la reconversión para ciertas
zonas productivas.
A juicio de Hernández, que exista un beneficio mayor para unos que para otros no
es una buena señal de equidad por parte del Gobierno nacional. Además, sí
alguien requiere atención son los productores vulnerados dentro del TLC en
donde se encuentran los arroceros y los avicultores.
Requerimientos
Volviendo propiamente a las ayudas por medio del AIS,
Fedearroz estima conveniente que este programa sea orientado a
requerimientos puntuales para satisfacer
las necesidades competitivas que los arroceros tendrán que afrontar frente al
TLC, tales como ciencia y tecnología, en donde se encuentra el acceso a nueva
maquinaria, semillas y desarrollo de investigaciones.
"Otro componente importante es que el AIS debe asegurar
la comercialización del grano y generar
las condiciones necesarias para que los productores puedan vender exitosamente
su producción sin que se vayan a afectar por el tema de contingentes aprobados
o de contrabando.
"Solamente asegurando que los eslabones de la cadena
tengan correspondencia es posible que los productores no se vayan al piso
cuando ingrese el arroz importado", aseguró el gerente de Fedearroz.
Igualmente, y dentro de la agenda que los federados vienen
trabajando con el Gobierno se encuentra la adecuación de tierras, en donde está
un menor valor de los servicios públicos (agua) para ser más competitivos y una lucha más frontal en contra del
contrabando procedente de otros países vecinos, lo cual sigue afectando el
mercado interno.
Sin embargo, uno de los temas más puntuales es asegurar la
reconversión en zonas marginales como La Mojana y en
Casanare, en donde muchos productores
necesitarán orientarse a otras
actividades comerciales.
La disminución de los precios de los insumos es otro de los
aspectos que el Gobierno debe fijar dentro de la política agrícola.
En cuanto las ayudas directas, el dirigente estima que estas
deben ser establecidas por tonelada de producción y no por hectárea, pues es
más significativo estimular al agricultor por lo que finalmente recogió que por
su expectativa de cosecha, y finalmente para que este dinero no se vuelva de
bolsillo.