El TLC no es el enemigo
del campo dijo Minagricultura
El arroz
no
será excluido del TLC
El
Tratado de Libre Comercio no es el enemigo de la producción arrocera ni el
enemigo del campo, el real enemigo es el terrorismo, así lo manifestó ayer el
ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Andrés Felipe Arias, en la
inauguración de la nueva sede de Fedearroz, al dirigirse a los productores del
grano del Tolima.
Arias anunció que el cereal será protegido al interior del TLC y advirtió que
el grano no será excluido de las negociaciones; “todos los sectores deben
disciplinarse, algunos más que otros”.
El alto funcionario señaló que en el arroz como en los demás productos
sensibles para el país como el maíz, el fríjol y los cuartos traseros del
pollo, el Gobierno deberá tener mecanismos para proteger a los productores
contra las ayudas internas y las distorsiones en Estados Unidos, así ello tenga
que ir más allá del período de desgravación. “Este es un punto de resistencia
para el Gobierno colombiano el que no es negociable”.
Contrapropuesta
En el caso puntual del arroz, en la mesa, Colombia planteó la propuesta de
darle un contingente de exportación a los Estados Unidos de 27 mil toneladas de
arroz blanco o 47 mil en paddy; las exportaciones de norteamérica
hacia Colombia por fuera de ese contingente quedarían con un arancel que aunque
se va desgravando termina siendo prohibitivo.
Estados Unidos hizo una contrapropuesta de un contingente más
grande, 135 mil toneladas de arroz blanco. Al respecto Arias indicó que
Colombia no puede llegar hasta allá.
Son posiciones que ellos plantean pero Colombia tampoco puede afanarse por lo
que plantea los Estados Unidos; desde que el equipo negociador colombiano tenga
claro cuál es el horizonte y los puntos de resistencia que no puede atravesar,
es suficiente. “No vamos a firmar un tratado que perjudique a sectores tan
importantes como el arrocero, si así lo hiciéramos sería algo ilógico porque no
lo podríamos legitimar en el Congreso”.
Ningún sector se excluirá
Frente a la consulta que viene promoviendo Salvación Agropecuaria
para excluir al arroz del TLC, el Ministro advirtió que ningún sector puede ser
excluido. Todos los sectores tienen que disciplinarse al interior del Tratado,
unos con mayor apertura que otros; el arroz será uno de los de menos apertura y
uno de los más cuidados al interior del Tratado, pero ello no quiere decir que
se va a excluir. No obstante, señaló que el Gobierno respeta este tipo de
iniciativas.
El Gobierno va hacer todo lo posible para que la propuesta que
llegue a la mesa de negociación y la que podamos sacar de allí sea
satisfactoria para el gremio, los productores y los parlamentarios que
representan a los departamentos productores de arroz, agregó.
No es cultivo rehén
Arias dijo ser mentira que se esté utilizando al arroz como
cultivo rehén. “No tenemos cultivos rehenes, nosotros ya planteamos a los
Estados Unidos que los productos hipersensibles deben ser tratados con extrema
fragilidad y en la lista, arriba, está el arroz”.
A esto no le pueden meter ni suspicacias ni ideologías porque eso
hace daño, añadió. En concepto del titular de la cartera de Agricultura, el
Gobierno ha mostrado sus cartas y cómo está negociando. “El gobierno no va a
salir corriendo a firmar por firmar, nosotros tenemos puntos de resistencia que
no podemos atravesar”.
Fedearroz
estrena sede
Las
nuevas instalaciones de la Federación Nacional de Arroceros, Fedearroz, fueron
inauguradas ayer, acto que contó con la presencia del Ministro de Agricultura y
Desarrollo Rural, Andrés Felipe Arias, y el gerente General de Fedearroz,
Rafael Hernández.
Esta es una sede que se entregó para el servicio de los
productores con una inversión que ascendió a mil 200 millones de pesos.
Hernández señaló que allí los cultivadores de grano podrán solicitar asesoría,
capacitación, agroquímicos, semillas, repuestos y maquinaria.
De igual forma, habrá oferta tecnológica a través de los científicos de la
Federación y en un futuro muy cercano, un laboratorio de suelos. En las
instalaciones funcionará igualmente la sede de la Sociedad de Ingenieros
Agrónomos del Tolima.
Arroz
es el cultivo rehén
“Si no se ha firmado aún el TLC y ya estamos quebrados cómo será
cuando se firme”. Fueron las palabras de Angel María
Caballero, presidente de Salvación Agropecuaria, al sentar su posición de
rechazo frente a dicho convenio bilateral.
Salvación Agropecuaria está pidiendo la exclusión del arroz en el
TLC, de lo contrario considera vendría la quiebra del sector. Para Caballero,
el Gobierno está utilizando en la negociación del TLC al arroz como un cultivo
rehén por medio del cual se le van a seguir dando preferencias a los sectores
que aparentemente gozan de oportunidades exportables como las flores, frutas y
azúcar.
“Apague y vámonos”
Si con la propuesta hecha por Colombia en la mesa de negociación
del Tratado se originó rechazó de los arroceros, la contrapropuesta de los
Estados Unidos fue considerada como la estocada final para el sector. Colombia
propuso en el primer año de vigencia del TLC el ingreso al país de 47 mil
toneladas de arroz paddy de los Estados Unidos con cero arancel; las cantidades
mayores a este volumen pagarían un impuesto aduanero del 80 por ciento. En el
transcurso de 20 años, Colombia se compromete a ir bajando, de cuatro en cuatro
por ciento hasta llegar a cero, tal impuesto y, mientras tanto, los americanos
podrán ir aumentando la cantidad sin ningún arancel al ritmo de un 1,5 por
ciento cada año.
La contrapropuesta americana aumenta las 47 mil toneladas a 235
mil de paddy o 135 mil de blanco, con arancel del 30 por ciento.
De acuerdo con el dirigente, Estados Unidos no ha cedido nada en
el término de acceso al mercado y la salvaguardia por precios fue rechazada en
la negociación por los Estados Unidos.
Aunque las 47 mil toneladas del grano que ingresarían de los Estados Unidos a
Colombia, representan apenas un dos por ciento del consumo nacional, Caballero
señaló que este será un grano que entraría muy por debajo del precio nacional.
En un mercado frenado e inundado de arroz de contrabando,
cualquier cantidad del cereal que ingrese, inclusive menor a las 47 mil
toneladas, puede desestabilizar el mercado.
A la cantidad anterior planteada en la negociación del TLC, hay
que añadirle las 75 mil toneladas ya pactadas en la Organización Mundial del
Comercio, OMC, y las 200 mil que entraron por Venezuela entre arroz legal y de
contrabando.
Salvación Agropecuaria insiste en la consulta popular arrocera con
miras a excluir al arroz de las negociaciones del TLC.
Arroz,
un producto sensible
Aún
faltan dos rondas para firmarse el TLC entre Colombia y los Estados Unidos; de
acuerdo con el jefe del equipo negociador, Hernando José Gómez, el proceso se
encuentra bastante avanzado en todas las mesas de negociación.
Gómez considera que las dos rondas que restan serán suficientes para cerrar
muchas mesas, aunque reconoció que en el tema agrícola no se ha avanzado mucho.
En la parte agropecuaria la negociación es producto a producto y
va bastante atrasada porque las posiciones están distanciadas.
En este sentido indicó que se están buscando otros mecanismos de trabajo entre
ronda y ronda con los americanos para tratar de zanjar diferencias.
Frente a los productos más sensibles como son los cuartos traseros de pollo, el
arroz, el maíz y el fríjol, señaló que se están buscando mecanismos de
protección que trasciendan el período de transición de la liberalización con el
fin de garantizar que estos productos no van a ser afectados por el TLC.
Al referirse al tema específico del arroz y a la contrapropuesta
hecha por los Estados Unidos, indicó que es muy ambiciosa; “aunque no lo es
tanto como en otras áreas como el maíz o la carne. Lo que vemos es que se
destaparon las cartas y ya entramos al proceso de negociación”.
Precisó que de ninguna manera se va a aceptar la propuesta americana. “Nosotros
también hemos planteado propuestas ambiciosas en donde tenemos una agenda
ofensiva”; para el negociador la idea es hacer un proceso de toma y dame y
buscar un punto que sea confortable para las dos partes.
Para el arroz se debe desarrollar una política integral al
interior del grano. Para el Gobierno es claro que hay que mantener la
viabilidad del cereal y se debe compensar la distorsión de los mercados
internacionales la que está entre el diez y el 15 por ciento del precio; en
este sentido se plantea generar mecanismos como es la propuesta colombiana en
donde la desgravación sólo llegaría hasta un arancel del 25 por ciento; en
concepto de Gómez, ello compensaría cualquier distorsión de los mercados internacionales.