ASOCIACION NACIONAL POR LA SALVACION
AGROPECUARIA
“Lo más caro para un país es lo que no es
capaz de producir”
EL
NUEVO DIA - REDACCIÓN ECONÓMICA - 1
FEBRERO 2004
Cálculos
errados en producción arrocera: Salvación Agropecuaria
Al parecer, los estudios del DANE proyectaron
equivocadamente una producción adicional en 40 mil hectáreas en producción
arrocera para 2003, que supuestamente suprimía parte de las importaciones para
2004. Así lo manifestó Angel María Caballero, presidente de Salvación
Agropecuaria, quien enfatizó que hubo un error de cálculo a la hora de las
encuestas por parte del Gobierno y de los gremios de este sector, lo cual se
evidencia en el aumento del precio de arroz al consumidor y en la aprobación de
un contingente de 180 mil toneladas que será comprado
en el continente asiático, y el cual no estaba presupuestado el año anterior.
“El que no tiene memoria, para recordar el pasado, está
condenado a padecerlo”
Si bien el año anterior los diferentes representantes gremiales del
arroz habían señalado que con los excedentes de la producción nacional no se
necesitarían importaciones en el 2004, por qué este año se dice que serán aprobadas
importaciones por 180 mil toneladas de arroz, procedente del continente
asiático.
El cuestionamiento lo realizó Angel María Caballero, presidente de
Salvación Agropecuaria, quien agregó que no confía en las cifras suministradas
por el Gobierno nacional, a través del DANE, ni las de Fedearroz, ya que lo
señalado anteriormente se contradice con lo sucedido en la realidad.
Denuncia. De esta manera, Salvación Agropecuaria denunció que la cifra calculada
para la cosecha de arroz de 2003 no fueron las correctas por parte del DANE. “Con
base en unas encuestas de 20 mil productores se llenaron expectativas de las 40
mil hectáreas que había demás en Colombia, y sobre esa base se fijó el precio
en Meta y Casanare, y sobre el valor y las estadísticas de la entidad se
calculó que iba a sobrar arroz. “Al no aparecer las expectativas, y al ver que
los camiones no abundaban en los molinos, y ya con márgenes de recolección del
80 por ciento en octubre, el Gobierno cae en cuenta que las cifras estaban
malas, concluyendo que todo el proceso se montó sobre supuestos”, indicó
Caballero.
La historia. Para hacer memoria, habrá que decir que la producción de paddy estaba
calculada en el primer semestre de 2003 en 246 mil hectáreas, con el aumento de
los excedentes en siembras esta cifra fue estabilizada por el entonces
viceministro de Agricultura, Lucas Restrepo, en una producción de 290 mil
hectáreas. Adicionalmente, y con el aumento de cultivos de arroz mecanizado, el
país llegó a obtener una curva de crecimiento de 420 mil hectáreas de arroz,
que en su momento llevaron a los arroceros agremiados a sostener que en el país
había suficiente hasta la cosecha de 2004. Ahora se habla de déficit,
importaciones y faltantes de arroz. Coincidencialmente, y en menos de dos meses
el consumo per cápita de arroz aumentó en más de dos puntos, lo cual resulta
extraño para Salvación Agropecuaria, pues desde esta información es de donde se
justifican las importaciones y se discute sobre un nuevo contingente que podría
ser de 144 mil toneladas de paddy seco adicional, procedente de los países
andinos.
¿Por qué el consumo se dispara coincidencialmente cuando precisamente se
determinará sobre la suerte de un contingente que podría generar amplias
ganancias a quienes ganen dicha licitación?, ¿por qué se sostuvo que no eran
necesarias las importaciones y aparece un déficit de 214 mil toneladas de
arroz?, ¿De qué forma está sustentado el aumento del consumo per cápita de 40.5
kilos por parte del DANE?, ¿Por qué tanta comprensión entre los gremios en el
marco del Consejo Nacional del Arroz? ¿Por qué motivo se sigue amarrando la
producción nacional del cereal a los precios internacionales cuando este
mercado no depende de las exportaciones?, ¿de cuando acá los colombianos
decidieron en tres meses comenzar a devorar mucho más arroz? ¿Quiénes se
equivocaron realmente?
Descuadre. “No creemos en las cifras. Sencillamente porque no entendemos que con
incrementos de 40 mil hectáreas, que son superiores en 200 mil toneladas, que
es precisamente lo que se dice que falta para este año, sea lo que sirva de
argumento válido para permitir nuevas importaciones. Algo raro sucedió. “Cuando
el Ministerio dijo que efectivamente se recogerán 290 mil hectáreas el año
anterior, se habló de un excedente de 40 mil, que traducidos a toneladas son
precisamente el equivalente a las importaciones que serán aprobadas este año, y
que son parte del recién anunciado déficit. “Lo que se observa en esta
situación es que, o bien no se sembró el área adicional, 40 mil hectáreas (200
mil toneladas); o, están utilizando las estadísticas para intereses
particulares; porque precisamente la sobre oferta se encargaría de reducir al
máximo las importaciones.
“De otra parte, si en verdad existe el déficit de 214 mil toneladas,
cómo se explica entonces que a los arroceros del Meta se les negó la
posibilidad de transar su producto por un valor superior a la referencia,
porque dizque no iba a caber el arroz en las bodegas. “Por qué entonces los
molinos señalaron que no iban a ser capaces de almacenar tanto arroz, en tanto
que el precio en el Meta nunca llegó a los 67 mil pesos, y se dice que hoy hace
falta en el país dicho arroz. “Con el argumento de la sobreoferta se les pagó
un valor deprimente a los agricultores el año anterior en los Llanos Orientales,
y en la actualidad se menciona que la importación es indispensable por el
déficit. “Más claro aún, la opinión pública debe saber y entender que no se
aumentó el valor para los arroceros porque había abundancia, y hoy permiten
importaciones para suplir un faltante.
“Adicionalmente, el DANE suministró una información que jamás fue real,
pues al parecer ni hubo el excedente y faltará ver cómo se justifica el
incremento en el consumo per cápita. Lo cierto es que dichas imprecisiones
originaron la apertura de una amplia importación. “Me pregunto de qué forma se
explican tan profundas contradicciones e informaciones encontradas los
dirigentes involucrados en la producción arrocera”, dijo Angel María Caballero,
quien sostuvo que adicionalmente al desajuste en las cuentas del Gobierno en la
pasada producción arrocera, el Gobierno autorizó alzas en insumos por el orden
del 32 por ciento, afectando los costos de producción.
Coincidencias. Otro argumento para explicar dicha situación, falaz por demás, es que el
precio del arroz subió en el último trimestre del año porque supuestamente no
se está produciendo o cultivando, lo cual contrasta con las proyecciones del
DANE para el 2003. Ahora, coincidencialmente el consumo cambió y pasó en tres
meses de 38 a 40.5 kilos per cápita en promedio por colombiano. Esto hace parte
de las inconsistencias de los datos, pues la proyección del Estado respecto a
la abundancia arrocera nunca se ajustó a la realidad. Prueba de ello, son las
nuevas importaciones y el incremento en el precio para el consumidor.
Vuelve y juega. Para Salvación Agropecuaria con un contingente de 180 mil toneladas para
2004 puede pasar algo parecido con lo sucedido en marzo - abril de 1998 con la
autorización de las importaciones. “En 1998. el Gobierno nacional anunció que
se necesitaban 130 mil toneladas de arroz urgentemente y se dijo que debía ser
norteamericano porque es el primero que llega al territorio nacional. “En aquel
año entraron las toneladas autorizadas por el Gobierno, y en 1999, Fedearroz
tuvo que denunciar que ingresaron 500 mil toneladas de contrabando, por que
unos agentes del mercado se pasaron por la galleta las licencias.
“Inmediatamente se anunció la importación de arroz, en 1998 el arroz
bajó de 60 mil a 50 mil pesos la carga de paddy verde, en tanto que el mercado
duró deprimido dos años por cuenta de dicha licencia. Estamos repitiendo la
historia. “Hoy en día, las palabras son las mismas ´no hay arroz, el que se
traiga alcanzará para 20 días. Es probable que al arroz que llegue en 2004 entrará
a 84 mil pesos el bulto de blanco y la carga de paddy estará en 74 mil pesos,
ojalá no sea el primer golpe para el agricultor. “La única manera de evitar un
desequilibrio en el precio, es que se fije de una vez un precio mínimo de
referencia, así como se estableció el contingente arancelario para el país. Esto,
teniendo en cuenta el valor de los insumos, que son aprobados en sus aumentos
por el mismo Gobierno”, dijo Caballero.
Situación cercana. La repetición de este proceso no está lejos de cumplirse cabalmente,
pues en 2003 también se registraron denuncias por ingreso ilícito del cereal a
la economía nacional. “Lo más grave, es que el año inmediatamente anterior
igualmente ingresaron por contrabando 60 mil toneladas por Venezuela, que
denunció Induarroz. “Ahora bien, con la noticia de que ya existen negociaciones
para traer arroz tailandés a Colombia para este año, es probable que otros
agentes no legales del mercado intenten ingresar mucho más de la cantidad
anunciada, pues se ha vuelto habitual que cada año entre por las fronteras este
cereal a manera de contrabando, perjudicando con ello a los productores
nacionales. “No en vano cito la historia de 1998, en donde al parecer se
estaría repitiendo. Mire, el que no tiene memoria, para recordar el pasado,
está condenado a padecerlo”, dijo el Presidente de Salvación Agropecuaria.
Vigilancia. Para Caballero, las autoridades deben
estar mucho más vigilantes en las fronteras, pues cada año ingresan gruesas
cantidades de arroz que descomponen el precio nacional, lo cual ha sido
denunciado por Induarroz y Fedearroz, igualmente.
En el tema de control por parte del Mecanismo de Subastas Agropecuarias,
no se discute que este pueda sostener el mercado con las compras anticipadas de
cosecha, pero igualmente, y mientras no existan controles para el arroz ilegal
y un precio mínimo de referencia, será muy difícil mantener en equilibrio total
y sólido sobre el mercado arrocero. Prueba de ello es lo acontecido en 1998, y
más grave resulta aún, es que en la actualidad ni siquiera el DANE ni Fedearroz
tengan claro las proyecciones de la cosecha de 2004, pues a estas alturas,
fluctúan más las informaciones contradictorias que los mismos precios
internacionales.
Caso algodón. En cuanto a la intención del
Ministerio de Agricultura para que el departamento del Tolima entre en la era
de los algodones transgénicos, para lo cual se ha estimado cultivos por cinco
mil hectáreas en el departamento, Caballero estimó que dichos organismos
necesitan de bases tecnológicas bien cimentadas, por que se podría perder mucho
en este intento.
“Esta
es una tecnología para que un agricultor muy tecnificado y con riego pueda
lograr un buen rendimiento. Observe que para que haya dividendos debe existir
un margen productivo mínimo de dos toneladas para que un agricultor pequeño
pueda resultar ganador en este negocio. “Ahora bien,
este cultivo es muy sensible al agua y las plagas, por lo cual puede resultar
riesgoso como elemento productivo constante. Además, los suelos del Tolima son
variables y poco predecibles.
“Otra razón para tener cuidado, es que las variedades que se van a
cultivar en la región son resistentes a los lepidópteros, pero no lo son a los
coleópteros, y nadie puede estimar qué puede pasar con la plaga denominada
´picudo del algodón´. “Suponiendo en todo caso, que ninguna plaga afectó a los
cultivos y que fue feliz toda la cosecha, el precio promedio no supera los 45
centavos de dólar la libra en el mercado internacional, así se encuentre en la
actualidad en 75 centavos”, afirmó Caballero.
Fluctuación. La situación económica de estos cultivos, tradicionales o transgénicos,
consiste en que de ser aprobados subsidios en promedio por tres mil millones de
dólares para los grandes cultivadores en Texas, no sería raro que el precio
volviera a sus niveles normales y se estabilizarán en 40 centavos de dólar por
libra, dañando el negocio. “Por ello, no se debe amarrar un precio de un
producto nacional al del mercado internacional, porque en cualquier momento se
puede desajustar y llevar a la ruina a agricultores inocentes. Es preferible
que le digan a los agricultores cuál va a ser el valor de la tonelada.
“Lo que está haciendo el ministro Carlos Gustavo Cano, es trasladar los
precios internacionales al mercado nacional para los algodoneros. “Nadie puede
garantizar que el precio esté en 75 centavos de dólar en agosto”, puntualizó
Caballero, quien agregó que es mejor un precio fijo de acuerdo con los costos
de producción, con lo cual el algodonero sabrá que porcentaje saldrá ganando. Si
el Gobierno quiere que exista algodón, pues que establezca un precio mínimo de
referencia.
De otra parte, Caballero mostró su inconformidad sobre el tema de la
tecnología y los avances científicos en Colombia, pues mientras por un lado el
Gobierno le apuesta a los transgénicos por otro, tiene abandonada la
investigación y la inversión.
“No se puede explicar que mientras se habla de competitividad, el lunes
anterior despidieron a 500 empleados de Corpoica. Lo más grave, es que dentro
de estas personas habían 40 científicos de 15 años de investigación en el
sector agropecuario.
“Cómo
explicar que el Gobierno nos pide que seamos competitivos, cuando se abandona
la investigación y a las personas con experiencia para avanzar en el tema de
transgénicos, lo cual es prioridad supuestamente para el Gobierno”.