Ronda de negociaciones se reanuda el 14 de febrero
Arroceros, en alerta máxima por
TLC
Los
representantes de 25 mil productores de arroz del país, reunidos en Ibagué la
tarde anterior, anunciaron que van a ir a las carreteras para protestar por la
entrega del sector en las negociaciones comerciales entre Colombia y Estados
Unidos.
Todo
indica que el sector arrocero será entregado definitivamente en el TLC. Así lo
denunciaron los representantes de 10 distritos de riego del país reunidos ayer
en las instalaciones de Salvación Agropecuaria.
Se conoció que el Gobierno aceptaría la propuesta de recibir un contingente de
130 mil toneladas de arroz blanco a partir de la firma del tratado y bajar el
arancel del 80 al 30 por ciento. Ante esta situación, los representantes y
dirigentes se declararon en alerta máxima y anunciaron un paro por las
principales carreteras del país.
De igual modo, se realizará una campaña con los agricultores nacionales para
que voten por los congresistas que ante un notario se comprometan a defender la
subsistencia alimentaria del país.
Por último, se promoverán demandas jurídicas contra los funcionarios
gubernamentales que aprobarán el TLC, pues a juicio de los dirigentes los que
firmarán el tratado deberán responderle al país por lo empleos perdidos y los
demás daños causados.
Productores del grano irán a las carreteras
Arroceros se declararon en alerta máxima por TLC
Por
OSCAR A. VARÓN B.
EL NUEVO DÍA
Los productores
de arroz de unos 10 distritos de riego del país se declararon en alerta máxima
y en desobediencia civil porque señalaron que tal como está planteada la
negociación agrícola entre Estados Unidos y Colombia, el sector será entregado
a los intereses norteamericanos.
La declaración se produce en una reunión extraordinaria que se cumplió ayer en
la tarde en la sede de Salvación Agropecuaria en Ibagué y en la cual se
reunieron los voceros de unos 25 mil productores de Colombia.
Según manifestaron los dirigentes y representantes de los distritos de riego la
entrega del sector es inminente, pues desde Washington se conoció que una vez
entre en operación el Tratado ingresarían a la Nación unas 130 mil toneladas de
arroz blanco, equivalentes a 260 mil en paddy, lo cual pone en riesgo a todos
los cultivadores nacionales. El Comité por la Defensa del Arroz, conformado
durante el evento, trabajará en la realización de una gran marcha nacional, que
reúna a otros damnificados del acuerdo comercial.
Entrega
arrocera
“Los productores de arroz del país nos hemos declarado en alerta máxima. Además
estamos adelantando el proceso necesario para efectuar un paro nacional, tan
pronto se firme el acuerdo comercial con Estados Unidos”, indicó Ángel María
Caballero, presidente de Salvación Agropecuaria.
La declaratoria surge en momentos en que los productores se enteran que el
contingente a entregar en la negociación por parte del equipo colombiano es de
130 mil toneladas de blanco o 260 en paddy a partir del primer año de firmado
el acuerdo.
“Pero, adicional al contingente, el arancel pasaría de 80 a 35 por ciento, el
cual llegaría a cero en 10 años”, agregó Eudoro Álvarez, presidente de Agameta,
la asociación de productores de arroz más importante de los Llanos Orientales.
Como si fuera poco, personas muy allegadas a la negociación que se cumple en
Washington les hicieron saber a los arroceros que el equipo estadounidense no
aceptó los requisitos de desempeño, que es el mecanismo a través del cual la
industria molinera se compromete a absorber gran parte de la cosecha nacional.
En la reunión, los representantes de Usocoello, Agameta, Asozulia,
Usoguamo, Asorrecio,
Salvación Agropecuaria, Asocombeima, y otras agremiaciones arroceras,
definieron que dada esta información se van a oponer por medio de protestas y
demandas contra el Gobierno a la entrega del arroz en el TLC.
También, el Comité estipuló que en 10 días los presidentes, gerentes de los
distritos de riego y los representantes de las asociaciones afectadas con la
negociación se volverán a reunir para definir la hora cero del paro nacional.
“Estamos haciendo un llamado también para llevar a cabo una desobediencia
civil, pero que sea democrática y civilizada.
“Vamos a llevar toda nuestra maquinaria y a todos los trabajadores arroceros
por las diferentes carreteras del país.
“Para ello estamos convocando públicamente a todos los demás gremios agrícolas
y productivos perjudicados con el acuerdo para realizar una gran reunión que
redunde en una defensa nacional del pueblo colombiano contra los abusos del
acuerdo”, explicó Ángel María Caballero.
Como estrategia, los arroceros señalaron que entrarán a poner demandas en forma
personal a cada uno de los funcionarios que se encuentren comprometidos con
este perjuicio que se piensa causar.
Dicha avanzada jurídica será contra los ministros, negociadores y dirigentes
comprometidos con la entrega de la agricultura en el TLC.
“Deben haber culpables y son quienes toman las decisiones. Contra ellos es
preciso que los productores eleven sus demandas jurídicas de forma personal o
grupal. No puede ser que nos vayan a entregar y que no existan responsables”,
agregó Caballero.
Otro llamado a los productores nacionales por parte de los distritos reunidos
es que no haya apoyo político en las próximas elecciones para aquellos
representantes y senadores que están de acuerdo con el tratado comercial.
“Estamos buscando que se haga un formato, en donde los senadores que quieran el
apoyo de los productores, tengan que jurar en una notaria que van a defender la
producción de alimentos en el país, esto a cambio del beneficio de los
electores”, dijo Caballero, quien presentó las conclusiones de la reunión.
El
campanazo
Durante la reunión arrocera, Eudoro Álvarez, presidente de Agameta fue más
lejos y además de revelar que el interés estadounidense es entrar al mercado
nacional con 130 mil toneladas a partir del primer año, dio a conocer otras
consecuencias de la negociación que se cumple en Washington.
“Según fuentes que participan del Cuarto de al Lado, el Gobierno nacional
acepta que se importen 130 mil toneladas de arroz blanco. Este arroz entraría
con el 35 por ciento del arancel, hoy la cuota está en el 80 por ciento.
“Ahora bien, por el volumen de arroz que ingrese al país, el precio de cosecha
se formaría con base en esa importación.
“Eso significa que el arroz blanco puesto en Colombia tendría un valor de 70
mil pesos por bulto, lo cual bajaría el arroz paddy a unos 55 mil pesos. Es
decir que los valores caerían con el primer año de entrada en vigencia del TLC
en más de 10 mil pesos por carga”, aseguro Álvarez, quien agregó que la
importación entregada equivale al 10 por ciento de la cosecha nacional en los
dos semestres del año.
De igual forma, la propuesta señala que el arancel fijado en 35 por ciento se
eliminaría en 10 años, en tanto que el contingente anual se incrementaría en un
seis por ciento.
“Este es un mecanismo perversamente diseñado para acabar el arroz”, sostuvo
Álvarez.
Otro aspecto preocupante es que los norteamericanos no aceptaron que se
implementaran los requisitos de desempeño, con lo cual la industria no estaría
obligada a comprar la cosecha nacional; y lo que es peor, la medida deja el
mercado de la comercialización abierto para que cualquier agente nacional o
externo coloque, venda o traiga arroces en el país a su propio beneficio y sin
tener en cuenta los pactos de la cadena. Esto es arrojar al sector en un
completo caos, dijo Álvarez.
Para el presidente de Agameta, el tema del subsidio para el sector no es
aplicable ni real, pues para el caso del arroz este costaría unos 500 mil
millones de pesos al año.
“Uno se pregunta además del arroz, de dónde va a sacar el Estado el dinero para
amparar igualmente a los productores de trigo, maíz, algodón, soya, sorgo,
cebada, papa, panela y caña de azúcar.
“El Gobierno está firmando algo que lesiona en materia grave la producción de
alimentos en el país, según el artículo 65 de la Constitución, lo cual ha sido
ratificado por el Tribunal de Cundinamarca”, afirmó Eudoro Álvarez, quien
sostuvo que todas esas decisiones son sujetas de demandas y tutelas.
Otras reacciones
Otros
dirigentes señalaron que comenzarán con las demandas, apoyaron en conjunto las
iniciativas y agregaron que el paro es inminente.
“Las noticias que nos han llegado de la última ronda en Washington señalan que
el Gobierno está dispuesto a aceptar la entrega del sector.
“Esto quiere decir que el desempleo va a ser total en el campo y que van a ir a
la quiebra unos 14 municipios tolimenses y alrededor de unos 200 en el país”,
afirmó Bernardo Echegaray, presidente de Usosaldaña.
El dirigente señaló que el distrito se opone totalmente a la firma del tratado
comercial e invitó a todos los sectores agroindustriales a protestar por los
hechos que se van a generar en contra de la agricultura.
“El tema de las protestas y las marchas deberá definirse con prontitud. Otro
aspecto preocupante es que los subproductos del arroz entrarían también mucho
más baratos con cero arancel, originando que en el mercado interno sea
imposible sostener un precio”, dijo el presidente de Usosaldaña.
En Saldaña se siembran unas 24 mil hectáreas de arroz al año, lo cual genera
cinco mil empleos directos.
Existen unos mil 820 productores, de los cuales mil 250 corresponde a pequeñas
unidades productivas con menos de 10 hectáreas que en ningún caso podrían
competir con precios para la carga de paddy por debajo de los 60 mil pesos.
“Nos declaramos en contra del Tratado de Libre Comercio”, aseguró Henry Dueñas,
presidente de Asorrecio.
Para este representante del distrito más importante del norte del
Tolima, la exclusión es la única salida del sector.
“La entrada de vigencia del acuerdo nos pone en peligro de desaparecer. Se
verían afectadas directamente las 10 mil hectáreas cultivadas y unas 500
familias quedarían de manos cruzadas o sin empleo.
“Nos encontramos en alerta máxima pues la firma sugiere la desaparición del
arroz y lo que es peor los asociados se encuentran desesperados porque no saben
qué camino coger”, indicó Dueñas, quien agregó que es tan alta la incertidumbre
que en su mayoría participarán del paro nacional.
Otro miembro de Junta Directiva de Asorrecio indicó
que “en promedio una carga de arroz cuesta 74 mil pesos en el norte del Tolima,
y con las importaciones sería imposible seguir con el cultivo. Sin duda, con el
TLC, se vería perjudicada la economía de Ambalema y
Lérida”, dijo.
De otro lado, Fernando Uribe, presidente de Asocombeima, indicó que es tan
preocupante el tema que ni siquiera los productores de la meseta de Ibagué,
considerados entre los más competitivos del mundo, podrían soportar la entrada
del arroz subsidiado de Estados Unidos.
“Con la importación anunciada no podríamos competir contra el arroz subsidiado
de Norteamérica porque los costos de los insumos de las hectáreas cultivadas
son muy altos en el país.
“A mí preocupa hoy que el Gobierno nacional esté a punto de cometer un
atropello frontal en contra, no sólo de los arroceros, sino de gran parte de la
economía rural del país. Me preocupa que se haya acabado la racionalidad en el
proceso y que se tenga que firmar a toda costa.
“No me cabe duda que esto va a generar confrontaciones directas en el país”,
sostuvo Uribe, quien durante dos años ha recorrido el país alertando por medio
de conferencias sobre las funestas consecuencias del TLC.
Por último, Santos Godoy, presidente de Asozulia en
Norte de Santander, sostuvo que esta coyuntura debe servir para que
industriales y productores se unan, pues como está planteada la negociación la
cadena entera está perdida.
“En el Zulia no sólo los arroceros, sino todos los productores estamos en
alerta.
“Nuestros sistemas de producción están a punto de desaparecer con la firma del
acuerdo. Estamos viviendo el peor atropello de la historia del país, pues no
sabemos a qué nos vamos a dedicar.
“No me cabe duda de que este es el momento para que los diferentes sectores
unan sus esfuerzos para tumbar la aprobación del acuerdo en el Congreso del
país”, indicó Godoy, quien señaló que en Asozulia se
cultivan 15 mil hectáreas de arroz, y es allí donde el impacto social del
cultivo es mayor pues unas 10 mil familias dependen de este eje productivo.