Oficina del Senador JORGE
ENRIQUE ROBLEDO CASTILLO
La dominación
gringa y la crisis agropecuaria causas principales
del auge de los
cultivos ilícitos
El 19 el de noviembre en la Comisión V del Senado, por citación de los
senadores Benjamín Cuello, Gerardo Jumí y Carlos Clavijo, se realizó un debate
al gobierno nacional sobre su política frente a los cultivos de coca y amapola.
Los siguientes son los aspectos principales de la posición que en dicho debate
fijó el senador Robledo:
No puede hablarse de este
doloroso desastre social sin relacionarlo con la abrumadora crisis del sector
agropecuario, cuya pérdida de un millón de hectáreas de cultivos lícitos en la
última década es una de sus más claras manifestaciones. Antes que un asunto
penal estamos frente a un drama social, que cubre cada vez más zonas del país y
que no va a tener solución en la medida en que se profundice la crisis rural.
Advirtió que el problema principal no está en la producción sino en el
consumo y que el negocio en grande lo hacen los países desarrollados, como lo
demuestran algunas cifras que hablan de que en Estados Unidos las ventas al
menudeo de cocaína equivalen a US$ 30 mil millones, de los cuales a Colombia
ingresan entre dos y tres mil millones, mientras a los campesinos, colonos o
indígenas llamados raspachines les llega el 1% de esta cifra.
Y el otro negocio, el del lavado de los activos, es hecho también
principalmente por la banca norteamericana. Sin embargo, los gringos le imponen
al mundo una política no contra el consumo sino contra la producción. Política
totalmente contraria a nuestro interés nacional, y que conlleva actos
aberrantes como hacer llover veneno sobre los campesinos, sus aguas, sus
cultivos, sus vacas; y que ordena cubrir el país de mercenarios, que desde
luego lo que hacen es defender los intereses estadounidenses en nuestro propio
suelo.
El senador Robledo puso en la picota el Plan Colombia, la estrategia con
la que supuestamente se apunta a erradicar los cultivos de plantas narcóticas.
Leyó textualmente apartes de ese Plan en los que se exige a Colombia retirarse
de la producción de bienes en los que "no es competitiva", como el
maíz, la cebada, el sorgo, el trigo, y dedicarse a los llamados cultivos
tropicales. Pues bien, concluyó irónicamente, lo que están haciendo los
raspachines del Caquetá, es sembrando coca, el producto tropical por
excelencia, lo cual seguirá sucediendo si se mantiene la política de destruir
la producción agropecuaria lícita, como lo anuncian, entre otros hechos, una
reforma tributaria que le pone entre 5% y 8% de IVA a prácticamente todas las
actividades del campo, y el celo manifestado por el gobierno en conducir a
Colombia a ingresar al ALCA.
El senador del MOIR finalizó su
intervención recalcando que la política antidrogas es contraria al interés
nacional de Colombia y conduce inexorablemente a que surjan más y más
raspachines; y agregó: el problema real que tenemos es la dominación de los
gringos que consumen, hacen el negocio, lavan la plata, se lucran del comercio
de armas y de precursores químicos y nos imponen el Plan Colombia. Mientras que
lo único que se le ocurre al gobierno es fumigar, fumigar y fumigar.
Agradecemos la difusión de este comunicado de
prensa y la invitación a ver los debates del Senado transmitidos por Señal
Colombia.
Cordial saludo,
Secretaría de Prensa
Senador Jorge Enrique Robledo Castillo Manizales,
21 de noviembre de 2002.
POR LA SOBERANÍA, EL TRABAJO Y LA PRODUCCIÓN:
RESISTENCIA CIVIL