El Tiempo, Junio 2 de 2005

El domingo, consulta arrocera

 

Los productores de arroz de siete departamentos donde está el 90 por ciento del área cultivada podrán votar el domingo en la Consulta Popular de Productores de Arroz si están o no de acuerdo con el TLC. En el grupo de veedores que supervisarán la votación estarán productores y dirigentes de gremios agrícolas de Estados Unidos, Costa Rica, Honduras y Perú.


De acuerdo con cultivadores consultados, los negociadores colombianos le ofrecen a Estados Unidos la entrada al país de 47.000 toneladas anuales de arroz, que entraría a un precio 41 por ciento inferior al nacional. Por su parte, Estados Unidos reclama que se le permita el envío de 230.000 toneladas anuales.


La Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria teme que la producción de arroz se acabaría un año después de que el TLC entre en vigencia si se tiene en cuenta que los subsidios en Estados Unidos son del 72 por ciento. En ese país se cultivan 1,2 millones de hectáreas que producen 9 millones de toneladas, de las cuales exportan la mitad. La producción vale 1.800 millones de dólares y los subsidios 1.300 millones.



Ministro de Comercio dice que pese a acercamiento en tema agrícola ‘habrá más escollos en TLC’

 

El proceso de negociación estuvo 10 días en cuidados intensivos por la falta de respuesta del gobierno estadounidense, comentó el funcionario.

 

Haber superado el pasado miércoles esta “difícil situación”, según  Jorge Humberto Botero, le evitó al Gobierno acudir a la X ronda en Guayaquil -que comienza dentro de tres días-, sin el respaldo del sector privado, o abstenerse de ir, lo cual podría haber roto el hilo conductor.


¿Se superó la crisis?


Había enormes dificultades para avanzar en los temas agropecuarios y Estados Unidos no había aceptado aún una fecha para la negociación bilateral. Esa incertidumbre estaba minando la confianza en el resultado final de la negociación, de tal manera que superar ese escollo es positivo. Nos quedan muchos por delante, pero mantenemos nuestro anhelo de poder cerrar una negociación que le sirva al país.


¿Qué tanta artillería política se utilizó para superar la crisis?


Para responder con una metáfora, usamos armamento liviano, porque la artillería más pesada hay que reservarla para circunstancias mucho más delicadas que las que tuvimos en este momento.


Pero la situación fue muy delicada, porque la SAC puso en aprietos al Gobierno y al proceso con la decisión. compartida por ustedes, de no ir a Guayaquil y, además, de exigirles a ustedes que hicieran lo mismo por el compromiso que habían adquirido públicamente si Estados Unidos no fijaba una fecha para la bilateral agropecuaria.


Eso es verdad. Estuvimos confrontados a un dilema cuyos dos extremos eran malos: uno, ir sin el respaldo del sector privado, lo cual podría erosionar el respaldo político interno de la negociación, y esto era muy dañino, o abstenernos de ir, lo cual podría haber creado una ruptura muy grave del hilo conductor de la negociación con Estados Unidos. Haber logrado simultáneamente preservar el compromiso de asistir a la ronda de Guayaquil manteniendo el respaldo del sector privado es un resultado positivo como la salida de esta situación difícil que atravesamos en los últimos diez días.


Si, como usted dice, un aspecto positivo del contexto político en que se desarrolla el proceso es la estrecha relación de Colombia con Estados Unidos, ¿por qué esto no se ha visto en las mesas de negociación?


Porque estas negociaciones no son fáciles; porque el ambiente político en Estados Unidos es adverso; porque en Estados Unidos hay muy sólidos intereses proteccionistas; porque en nuestro país también los hay; porque son negociaciones con más de 400 asuntos, muchos de los cuales tienen varias variables.


Es un proceso complejo, que si lo terminamos, como anhelo, en septiembre, la negociación habrá demorado 15 meses, lo cual no es corto pero tampoco es excesivo.


¿Qué se logró finalmente?


Los intereses fundamentales de Colombia fueron obtenidos: definición de una metodología de intercambios recíprocos de productos de interés ofensivo y defensivo en el campo agrícola. Se consolidó una buena dinámica de la negociación en los temas fito y zoosanitarios (las propuestas van y vienen en este momento y el tema va a avanzar en la ronda de Guayaquil).

 

Una fecha cierta (tres días a partir del 11 de julio) para el inicio de la negociación bilateral agropecuaria.


¿Qué se espera de la ronda de Guayaquil?


Avances y eventualmente el cierre de algunas mesas: telecomunicaciones, régimen de la inversión, servicios financieros, compras estatales, pero no me comprometería a decir que van quedar cerradas.

 

 

 

 

Apoyo de la SAC al Gobierno

 

La Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) se declaró satisfecha con el acuerdo logrado por Colombia y Estados Unidos.

 

Igualmente, destacó la unidad del sector privado colombiano, que ha permitido tener unas mejores propuestas en la negociación del TLC.


El presidente del gremio, Rafael Mejía, insistió en que quedan confirmadas las promesas de Estados Unidos de dar respuestas a las solicitudes de Colombia que se presentaron a partir del 6 de mayo.


Mejía dijo que acompañarán al Gobierno a la ronda de Guayaquil y que “vamos a seguir buscando no solamente la parte defensiva del TLC respecto de los productos sensibles del agro, sino que vamos a insistir y a seguir buscando la parte ofensiva, el acceso real de nuestros productos a Estados Unidos”.


El estadounidense, agregó, es un magnífico mercado que va a permitir el desarrollo del sector agropecuario, generar y conservar el empleo que necesita el área rural.


El acuerdo logrado con Estados Unidos contó también con el apoyo del Consejo Gremial.

 

 

JORGE CORREA C.
Redactor de EL TIEMPO