Sent: Thursday, October 17, 2002 9:53 AM
Subject: Desmantelamiento de Corpoica
GOBIERNO
NACIONAL PREPARA DESMANTELAMIENTO DE CORPOICA
El desarrollo agropecuario de cualquier país depende en buena medida de la
investigación científica y la transferencia de tecnología. Los países
desarrollados le prestan gran atención a este aspecto y es así como en Estados
Unidos, Europa y Japón le brindan a su sector agropecuario una tecnología
avanzada financiada con recursos estatales y financian universidades
dedicadas a la investigación. Además de estas condiciones favorables para una
alta productividad, dichos gobiernos les ofrecen precios rentables garantizados
a sus productos, créditos suficientes y baratos, subsidios directos, compra de
cosechas y grandes barreras de todo tipo a las importaciones de otros países.
En Colombia y demás países de América Latina la situación es totalmente al
revés. Los préstamos bancarios, si los hay, son inaccesibles para la mayoría de
productores; no hay ningún tipo de subsidios porque la tímida ayuda del
Incentivo de Capitalización Rural (ICR) ha sido casi eliminada; no hay
garantías para las compras de cosechas ni precios de sustentación. Además de
una abultada deuda de los productores que se ha tornado impagable.
En cuanto a la investigación científica y transferencia de tecnología para
el agro hace cuatro décadas se creó el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA),
entidad que con los profesionales colombianos vinculados venía realizando una
importante labor hasta que los vientos del neoliberalismo la socavaron. Durante
los gobiernos de César Gaviria y Ernesto Samper se inició el desmonte del ICA
siguiendo las órdenes del Banco Mundial con el fin de debilitar la producción
agropecuaria nacional. Lo primero fue dividir la entidad en dos instituciones,
creando a Corpoica como entidad mixta encargada de la investigación
agropecuaria. El tiempo transcurrido le ha dado la razón a quienes criticaron
esa decisión oficial: la división del ICA ha sido funesta, la poca
investigación que se venía dando se redujo dramáticamente, los recursos cada
vez escasean más.
Pero ahora el presidente de Corpoica, Luis Arango Nieto, acaba de informar
desde Manizales que la entidad va a pasar de 10 a 4 regionales con el fin de
bajar costos de operación en un monto de 5 mil millones de pesos. Únicamente
quedarían las sedes de Monteria (Córdoba), Rionegro (Antioquia), Llanos
Orientales y Palmira, Valle. Caldas y
el Eje Cafetero quedarían sin presencia de Corpoica y no se sabe qué pasaría
con La Dorada y el Magdalena Medio. Consuelo Castrillón, investigadora de
Corpoica en Manizales, y el productor Aníbal Echeverri denunciaron que este
desmantelamiento es una exigencia de la política neoliberal.
Este tipo de medidas debe ser rechazada por todo el sector agropecuario y
las gentes de bien, exigiendo al gobierno nacional que en vez de seguir los
dictados de la banca internacional atienda el clamor de las fuerzas vivas de la
sociedad de defender la soberanía, el trabajo y la producción nacional como
única política correcta que nos conducirá al progreso social.
Actualidad Económica
Norman Alarcón Rodas
noralar51@yahoo.com
La Dorada, octubre 18 de 2002