El
Nuevo Día – Económica – 23 de febrero de 2006
Caballero
dice que Ley Agrícola para los “perdedores” en el TLC es absurda
“No
quedará una mata de arroz ni para la foto”
La rapiña para acceder a los recursos de Ley Agrícola va a ser
monumental.
Por ÓSCAR A.
VARÓN B.
EL NUEVO DÍA
Las reuniones del presidente Álvaro Uribe Vélez con los
congresistas en Palacio para obtener su apoyo legislativo y el anuncio de una
Ley Agrícola por 500 mil millones de pesos para apoyar a los sectores
perdedores en el TLC, son indicios irrefutables de que el acuerdo comercial con
Estados Unidos va a ser firmado, teniendo como principal sacrificado el sector
agropecuario.
Así lo señaló Ángel María Caballero Lían, presidente de Salvación Agropecuaria,
quien agregó que los diferentes distritos y asociaciones están pendientes de lo
que suceda en Washington en los próximos días para fijar la hora cero de un
paro nacional.
En entrevista con EL NUEVO DÍA, el representante del
campesinado tolimense y líder nacional sostuvo que la Ley Agrícola es una
falacia, una mentira y un absurdo que no alcanza ni siquiera para subsidiar el
área sembrada de arroz en el país que se verá afectada con las importaciones
aprobadas por el TLC.
Sostuvo que las 75 mil toneladas propuestas por el Gobierno
colombiano con cero arancel para el grano pondrá arroz
en el país a 52 mil pesos y dejará la puerta abierta para que los
comercializadores hagan su negocio a costa de los productores.
En su concepto, no quedará ni una mata de arroz en Colombia
ni para tomarle una foto.
EL NUEVO DÍA: ¿Qué piensa hoy del viaje
del presidente Uribe Vélez a Washington?
ANGEL MARÍA CABALLERO: El presidente
de la República viajó a Estados Unidos a entregar siete millones de kilos
(siete mil toneladas) de pollo a los estadounidenses, a permitir que las
oleaginosas y los aceites ingresen con cero arancel y a regalar dos millones de
toneladas de maíz
Viajó también a otorgar 900 millones de dólares en medicamentos humanos y
agroquímicos a las transnacionales americanas. Toda la negociación ha sido un
montaje, hoy el sector agrícola va a ser entregado en su mayoría. Uribe abusó
de su popularidad, engañó al pueblo y esta obra de teatro, que está por
concluir, va a dejar consecuencias irreparables para la Nación y especialmente
para el sector agrícola.
Uribe se presenta ante la comunidad como el redentor cuando en realidad es el
verdugo del sector agropecuario. Fue a Washington a quedar bien con sus
electores, pero el fondo de la negociación traerá perjuicios irreparables para
varios subsectores de la economía nacional.
END: ¿Por qué lo dice?
AMC: La reunión del Presidente de Colombia
con los congresistas a su llegada de Norteamérica y el anuncio de que habrá una
Ley Agrícola por 500 mil millones de pesos para los perdedores en el TLC, es
una prueba irrefutable de que se han entregado muchas cosas en el acuerdo
comercial con Estados Unidos, y que la firma, sea ahora o después de
elecciones, no tendrá marcha atrás.
END: ¿Pero la propuesta de establecer
una Ley Agrícola o la creación de un impuesto para apoyar a los sectores que se
verán afectados en el TLC no es acaso una buena noticia?
AMC: No es una buena noticia, es una gran
mentira. Los 500 mil millones de pesos no alcanzan para subsidiar ni siquiera
al arroz colombiano.
Los costos del arroz nacional son del orden de los 74 mil pesos, mientras que
con las actuales condiciones de los estadounidenses su arroz podría ser puesto
en Colombia en 52 mil pesos. Estamos hablando de una diferencia de 22 mil pesos
por carga de paddy (dos bultos de arroz).
Pues bien, si usted multiplica los 22 mil pesos por 55 cargas, que es lo que
arroja en promedio una sola hectárea, esto da una cifra de un millón 200 pesos
por hectárea. Esa es la diferencia que el Gobierno anuncia irá a cubrir.
Ahora bien, si ese millón 200 mil pesos es multiplicado por las 450 mil
hectáreas que se cultivan en Colombia, nos da unos 500 mil millones de pesos
aproximadamente.
Ese es el presupuesto de la Ley Agrícola hoy, y fíjese que no estamos hablando
ni de maíz, ni de palma, ni de pollo ni de nada más, y de ningún otro sector de
la economía afectado por el TLC.
END: ¿Influye el precio internacional
del arroz, en todo este tema?
AMC: El cálculo que le hago hoy es con base
en el precio del arroz blanco por tonelada en el contexto internacional, es
decir 285 dólares.
Sin embargo, hay que señalar que el promedio de los últimos cinco años ha
estado en 210 dólares en el precio externo, mucho menor a lo estipulado en la
actualidad.
Nótese que si el indicador baja a este nivel o comienza a fluctuar entre 210 y
280 dólares, los estadounidenses podrían poner arroz a 42 mil pesos en el
mercado colombiano, lo que indica que los subsidios colombianos para el grano
tendrían que llegar a los 650 o 700 mil millones de pesos.
END: ¿Y, es probable que el precio baje
tanto?
AMC: Reitero que su tendencia es fluctuar
entre 210 y 285-290 dólares, dependiendo de la producción mundial, lo que
indica que es perfectamente posible.
Imagínese un mercado que compra arroz a 42 mil pesos con un costo de producción
local de 74 mil pesos; eso es insostenible y ningún subsidio alcanzaría.
Otra asimetría con las importaciones es la que se deriva de los mismos
subsidios de los estadounidenses.
Ellos protegen a sus productores con mil 300 millones de dólares, es decir que
pueden jugar con el precio en un margen del 72 por ciento.
Lo que quiero señalar es que los americanos, podrían reducir los precios por
debajo de los 50 mil pesos (vía aumento de las subvenciones) para que su arroz
ingrese en mayor cantidad al mercado andino.
Podrían discrecionalmente bajar el valor a 210 dólares (independientemente de
lo que suceda en el mercado mundial) durante seis meses, y lo peor es que no
existiría ningún mecanismo que pueda corregir esas distorsiones, porque no
fueron negociados en el acuerdo.
No es posible aceptar ni pensar que con una Ley Agrícola de 500 mil millones de
pesos se pueda mitigar el impacto de unas subvenciones por mil 300 millones de
dólares.
END: La oferta actual del Gobierno dice
que se aceptaría un contingente de arroz de 75 mil toneladas de blanco al
primer año con cero arancel y con un tres por ciento
de crecimiento anual. Además habría una cuota arancelaria del 80 por ciento
para quienes deseen ingresar de Estados Unidos una cantidad mayor o adicional.
¿Esa oferta no es acaso proteccionista en medio de la primera pretensión
americana que era ingresar 103 mil toneladas?
AMC: La propuesta del Gobierno colombiano
es supremamente peligrosa.
Si usted coloca esas 75 mil toneladas en el país llegaría a un precio entre 45
y 50 mil pesos, y automáticamente está perdiendo la siembra de 30 mil hectáreas
de arroz.
Me explico, en el mundo de la comercialización existe mucho “avispado”.
Qué sucede si el mismo comercializador o el grupo que se encargaría de ingresar
esas 75 mil toneladas decide traer otras 75 mil
toneladas pagando el 80 por ciento de impuesto arancelario.
Pues bien, entraría en el mercado con un arroz sin aranceles por 45 - 50 mil
pesos, y otro contingente similar con aranceles (80 por ciento) a 72 mil pesos.
En la sumatoria de ambos casos arrojaría un promedio de 60 mil pesos y se
acumularían 150 mil toneladas que, en seis meses, derrumbarían la cadena. Esto
es muy probable que suceda, pues la comercialización es un negocio de astucia.
No sería raro que un comercializador haga la cuenta completa y concluya que
traer 150 mil toneladas (75 sin arancel y 75 con arancel) le podría costar el
40 por ciento del impuesto y así mismo no tendría competidor en el mercado.
Tampoco estaría haciendo ningún mal a su juicio, pues se ajustaría a lo pactado
en el TLC. Para esto tampoco opera la famosa Ley Agrícola colombiana.
Eso plantea un tema de fondo y es que tal como están las cosas no van a ser
aceptados los requisitos de desempeño, que es la potestad que se le da a la
industria de traer importaciones a cambio de adquirir la cosecha nacional.
Sin duda, uno puede imaginar el mercado del arroz en el TLC a 60 mil pesos (vía
importaciones) y a los molinos Roa y Florhuila
diciendo que si los demás compran a 60 mil pesos, ellos no van a pagar más que
ese valor por la producción nacional.
Si se firma el acuerdo en las actuales condiciones, el cultivo del arroz va a
desaparecer y no quedará ni una mata del cultivo para tomarle una foto.
END: ¿Y si la Ley Agrícola no opera,
entonces para qué servirá?
AMC: Uno estima que la famosa Ley Agrícola
servirá para subsidiar o refinanciar las deudas de los quebrados en el acuerdo,
que para el caso del arroz ya llegan a los 90 mil
millones de pesos sin TLC; o tal vez será para repartir subsidios para el
desempleo.
Uno lo que sí puede vislumbrar desde ahora es que la rapiña
para acceder a estos recursos va a ser monumental por parte de los diferentes
sectores agrarios.
Pero hasta hora solamente hemos hablado de arroz. Según cálculos de Salvación
Agropecuaria, un caso muy preocupante es la palma africana, pues si la
propuesta de ingresar soya y sus derivados (aceites) con cero arancel, es aceptada, finalmente no alcanzaría ni un billón
de pesos para subsidiar esta actividad comercial.
Si eso es con el arroz que pasará con los maiceros de San Luis, con los
productores de carne de cerdo y de pollo. De donde va a salir el dinero para
compensarlos.
Qué va a pasar con la biodiversidad que establece el patentamiento
de especies a favor de los estadounidenses y cuál va a ser el futuro de la
mediana industria y las autopartes.
END: ¿Cuál es su percepción de lo que
sucedió en propiedad intelectual?
AMC: Los datos de Misión Salud señalan que
los colombianos tendrán que pagar 900 millones de dólares por las drogas
humanas y agroquímicos. Actualmente en medicamentos las patentes serán
explotadas en cinco años, y las novedades en insumos agrícolas en 10 años, con
lo cual los industriales nacionales perdieron el derecho a fabricar este tipo
de fármacos.
Uno se pregunta quién le va a cubrir a los colombianos ese valor adicional que
perderán ante el inminente monopolio de las farmacéuticas americanas que
equivalen a más de dos billones de pesos. No me digan que el presupuesto
nacional o un impuesto.
El Gobierno ha dicho que la salud pública no se va a afectar con el TLC, pero
cedió derechos en productos muy sensibles para enfermedades de alto costo como
el cáncer y el Sida.
END: ¿Ante este panorama el paro es
inminente?
AMC: Sí, de hecho nos reuniremos hoy en
Usosaldaña con los usuarios para definir la hora, que puede ser en cualquier
momento.
También, estamos adelantando una nueva demanda contra el Gobierno que ya fue
aceptada por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca para defender los
intereses del arroz. Esperamos que los demás sectores agropecuarios nos
acompañen en la movilización.