La clasificación
de los organismos internacionales de los
países de ingreso medio para aquellos que tienen ingresos anuales por habitante
entre 760 y 9360 dólares aparece además de insólita por fuera de la realidad
reciente a escala global. En los últimos
15 años, en el marco de esta globalización, un buen numero de esas
naciones han visto desmantelar su mercado interno , con las articulaciones
entre los distintos sectores productivos , y presenciado la perdida de ingreso
de sus comunidades, incluidas las de las clases trabajadoras , que ostentaban,
a pesar de las graves dificultades de entonces, una remuneración creciente.
La globalización, entendida según lo explico Alan Greenspan, como la
extensión planetaria de la división internacional del trabajo, una “destrucción
creativa”, impuso a muchos de estos países la especialización en actividades
primarias en recursos naturales, productos tropicales o procesos industriales
de mano de obra barata. Los países de ingreso medio para sobrevivir debieron
renunciar a pugnar por participar en procesos de alta tecnología exclusivos de
las naciones desarrolladas y a competir por lo poco que queda con los ingresos
bajos.
Dicha
especialización en actividades de poco ahorro no les ha permitido conseguir los
recursos necesarios para la inversión y
han llegado por ello han llegado a ser deudores impenitentes del sistema
financiero mundial: “prestan para que les paguen y les prestan para que
paguen”. El caso de Colombia es demostrativo: 1992 y 2004, el país ha recibido
desembolsos por 166 billones de pesos y ha cancelado 144 por servicio de deuda.
No obstante, el monto de la deuda pasó de siete billones a 130; de igual modo
el servicio de la deuda que en 1990 era de $8,6 por cada 100 adeudados se trepo
a $35. Cuando ese estado de cosas se presenta, aparece el FMI tomando posesión
de las políticas económicas para garantizar el pago cumplido y honrado de la deuda. No es posible el
desarrollo con tal sangría, por lo cual la gente, en el desespero por su
supervivencia, es llevada al cultivo de plantas de uso ilícito o a la emigración. En el exterior
residen 4,5 millones de colombianos y el
65 porciento se ha ido en los últimos
ocho años. Lo peor es que los tratados bilaterales de libre comercio,
como el que Colombia ha negociado con
los Estados Unidos, agravan casi irremediablemente los perjuicios sufridos.
El destino fatal de los países de Ingreso Medio en la globalización esta
debidamente documentado en un serio articulo al respecto de Geoffrey Garret
Publicado en la conocida publicación “Foreing Affairs” a finales de 2004. Su
grave condición esta mimetizada por una clasificación que discrimina sin motivo
a los 880 millones de personas que pertenecen
a los de la categoría Medio-inferior
de los tres mil 560 que están ubicados en las naciones de Ingreso Bajo.
¡Seria una vergüenza que los pobres del mundo llegaran a sumarse como el 80
porciento de la humanidad!
Los países de Ingreso Medio no buscan espacio en la globalización. Reclaman
si soberanía económica y auto determinación para definir sus propios destinos
sin presiones políticas, ni financieras, ni económicas, ni militares. Incluso
que, como se nos pide, pensando con imaginación por fuera del orden actual,
puedan proteger aquellos sectores de su economía que una vez les hicieron ser
llamados como semi-desarrollados. Si no
se corrige el tratamiento que ahora se nos esta dando pronto podría haber una leyenda:”Erase
una vez... países de Ingreso Medio...”
(*)Palabras pronunciadas
en representación de la sociedad civil en la mesa redonda “Apoyo para los
esfuerzos en el progreso de los países en desarrollo de Ingreso Medio”,
celebrada en el marco del “Encuentro de
Alto Nivel con las instituciones Brettón Woods, la OMC y UNCTAD”, en New York,
en las instalaciones de la organización de las Naciones Unidas, el 24 de abril
de 2006.