LA MULTINACIONAL COCA-COLA IMPORTA AZÚCAR DE BRASIL PARA CONSUMO COLOMBIANO

 

 

 

María Victoria Puerta, analista de proyectos de la Compañía de Galletas Noel S.A., a través de un mensaje enviado por correo electrónico de Internet está denunciando que la empresa Panamco, que representa a la multinacional Coca-Cola en Colombia, está reemplazando el azúcar refinada que se produce en los ingenios del Valle del Cauca por  azúcar brasileño para utilizarlo como materia prima de las bebidas de origen norteamericano que se consumen en nuestro país. Hasta el momento es un hecho el ingreso de 8.300 toneladas de azúcar de Brasil y la solicitud de licencia de importación por 18.000 toneladas más, lo que equivale al consumo de un mes en el país.

 

Esta noticia es de la mayor gravedad si tenemos en cuenta que con este tipo de actuaciones se está desestimulando la producción nacional que genera empleo e ingresos para miles de colombiano, en el caso concreto del azúcar, y se impulsa y apoya la producción de otros países para el consumo interno por el solo móvil del cálculo económico de la obtención de máximas ganancias, una de las leyes fundamentales del capitalismo.

 

Uno de los interrogantes que se hace la opinión pública al respecto es ¿cuál ha sido la posición del gobierno colombiano frente a la importación de azúcar brasilero para producir las bebidas de Coca-Cola que se consumen en Colombia? A juzgar por la aprobación oficial del modelo de apertura económica que ha causado un desastre económico y social en los últimos tres lustros se colige que el gobierno colombiano ha aceptado calladamente este despropósito que denuncia la funcionaria de Galletas Noel.

 

Pero lo más grave está por venir con la imposición del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) a nuestros países por parte del gobierno norteamericano, ya que la producción agropecuaria que aún está en pie quedaría borrada del mapa al no poder competir con la producción altamente subsidiada de la metrópoli, donde sí protegen la seguridad alimentaria como un asunto estratégico de seguridad nacional.

 

Con noticias como ésta hay que pensarlo dos veces para consumir una gaseosa, si apoyamos la industria nacional y las materias primas nacionales o los productos foráneos. Cada vez está más claro que la defensa de la soberanía, el trabajo y la producción nacional es un asunto de vital importancia para el futuro de Colombia.

 

Actualidad Económica

Norman Alarcón Rodas    noralar51@yahoo.com

La Dorada, noviembre 5 de 2002