PORTAFOLIO-PORTADA-19 DE ABRIL DE 2007.

EL RECIÉN CREADO INCODER IRÍA A LIQUIDACIÓN

El Gobierno inició un estudio para determinar la suerte del Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, creado en el 2003. Hay alta corrupción.

Aún no se sabe cuál será el destino que correrá el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder), ni menos la que vaya a tener la llamada Ley de Desarrollo Rural, que va a mitad de camino en el Congreso de la República.

Para el instituto no está descartada la posibilidad de liquidarlo, pues los casos de corrupción en su interior hicieron que, durante un consejo comunal celebrado el sábado en Aracataca (Magdalena), el presidente Uribe dijera públicamente que debería liquidarse.

“Durante el 2006 se presentaron varios casos de corrupción en los departamentos de Valle, Meta y Córdoba por la entrega irregular de tierras, bien sea por mal manejo en las compras o en las adjudicaciones que se hacen a los campesinos; por ejemplo, ese año se le entregaron a personas con órdenes de captura vigentes.

“En lo corrido del presente año, otros casos de corrupción en el Incoder se descubrieron en Cundinamarca, Valle, Caldas, Sucre, Cesar y en el Magdalena Medio”, dijo el Ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias.

El tema ya causó las primeras reacciones entre la dirigencia del sector agropecuario, tales son los casos de los voceros de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegan), de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) y de la Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria.

Ángel María Caballero, presidente de este último gremio, dijo que la entidad debe ser viable, si cuenta con programas claros, concisos y si hay honorabilidad en el manejo del instituto.

“La entidad no es mala, lo malo es la corrupción dentro del Incoder; igualmente, el Gobierno se comprometió a poner en marcha un proceso de meritocracia que, hasta la fecha no lo hemos visto”, dijo.

Por otra parte, Caballero consideró que de entrar en vigencia el Tratado de Libre Comercio (TLC) se dará a Estados Unidos la posibilidad de que exporte hacia Colombia un total de cinco millones de toneladas de alimentos. ¿Para qué entonces tener una entidad de desarrollo rural?, se preguntó el dirigente gremial.

En opinión de José Félix Lafaurie, presidente de Fedegan, Rodolfo Campo Soto, gerente del Incoder Campo Soto, se trata de un funcionario impecable y es difícil que una persona con esa condición ética podría verse involucrado en temas de corrupción. “Creo que el tema del Incoder, si va a ser el mismo cuento del Incora, el país se equivoca en esa dirección, pues lo que se necesita es un instituto que haga más desarrollo rural, además la redistribución de tierras, debe ir más allá con las unidades productivas que se formen en esos predios. “No debería liquidarse el Incoder”, concluyó el presidente de Fedegan.

Para el presidente de la SAC, Rafael Mejía, el instituto no debería cerrarse por los casos de corrupción presentados allí, más bien, erradicar dichos focos. También consideró evaluar el trabajo de la entidad, es decir, aclarar sus objetivos, para qué se necesita y hacia donde debe ir.

Para el propio Gobierno nacional, en la vocería del Ministro de Agricultura Andrés Felipe Arias, la misma Ley de Desarrollo Rural que cursa en el Congreso –de no ser liquidado el Incoder– haría una entidad con menos burocracia, menos carga administrativa y más eficiente en la gestión de sus recursos. Esto, implicaría despidos en el Incoder. “No es el Estado construyendo proyectos, sino entregando subsidios a los proyectos que presenten mayor puntaje a través de un fondo concursal, similar a lo ejecutado en el programa Agro Ingreso Seguro”, dijo Arias.

Mientras esto pasa, la llamada Ley de Desarrollo Rural ya sufrió en ‘traspiés’ en el Congreso por culpa del controvertido artículo 122, que establecía una prescripción de dominio a quien hubiese ocupado un terreno, creyéndolo baldío, durante cinco años continuos; dicho artículo fue eliminado. En el proyecto de Ley se le dan al Incoder no menos de 23 funciones y establece mecanismos para la entrega de tierras.

El vocero de Salvación Agropecuaria lo calificó como ‘retardatario’ por temas como la entrega de tierras y las concesiones establecidas para los distritos de riego.

¿EN QUÉ VA LA LEY?

Mientras en el ejecutivo se piensa en liquidar la entidad, en el legislativo sigue en curso el proyecto de Ley de Desarrollo Rural, que pretende darle una mayor autonomía al Incoder. “Lo contemplado en esta nos ayudará a minimizar la burocracia de la entidad, pues se necesitarán menos funcionarios para que cumpla con sus propósitos”, manifestó el Ministro de Agricultura.

Dicho proyecto ya pasó su trámite por las comisiones V de Senado y la plenaria de la misma corporación donde fue aprobada, por lo que solo le resta una segunda vuelta por la comisión V de la Cámara de Representantes y, luego su curso será en la plenaria en la misma corporación.