EL NUEVO DIA/ PORTADA/ 04 OCTUBRE 2003
Camilo
González y Salvación
Agropecuaria advierten sobre los peligros del TLC al agro
El
candidato a la Gobernación del Tolima, Camilo González Pacheco y la Asociación
Nacional por la Salvación Agropecuaria, firmaron un manifiesto en el que
señalan su rechazo absoluto a la “propuesta de convertir el sector agropecuario
nacional en productor de cultivos tropicales, entregando al libre comercio los
productos de nuestra dieta básica, que representan el mercado interno, el
empleo y la paz en nuestros campos” que es lo que para ellos representa el
peligro del tratado bilateral de comercio de Colombia y Estados Unidos, TLC,
sin desmonte de subsidios agrícolas.
Mientras el candidato del PDI y Salvación Agropecuaria advierten que
cerrarán filas en defensa de la producción nacional y el mercado interno, le
piden al Gobierno nacional y los negociadores del tratado bilateral, a quienes
está dirigido el manifiesto, tomar en cuenta que el departamento del Tolima
fundamenta su economía en actividades agrícolas, pecuarias, piscícolas,
forestales, agroindustriales y manufactureras, que además de representar el 28
por ciento del PIB generan cerca del 30 por ciento del empleo regional.
Advierten que la “decisión del Gobierno nacional de negociar el TLC, sin
tener en cuenta las solicitudes reiteradas de los diversos gremios de la
producción agropecuaria que ven amenazados su trabajo y su supervivencia, temen
que esta negociación pueda producir en el sector agropecuario un grave
deterioro, y porque no decirlo su extinción”.
Anuncian que orientarán y explicarán el manifiesto a todos los
tolimenses y colombianos que derivan su sustento de las actividades
agropecuarias para debatirlo en los municipios del departamento y que lo harán
conocer a las organizaciones agrícolas y pecuarias del país, para alertar sobre
la gravedad de la amenaza que representa el TLC sin la participación activa de
sus más legítimos voceros y para defender los intereses y la soberanía
alimentaria de los colombianos.
A continuación
presentamos el manifiesto mencionado por el periódico de los tolimenses El
Nuevo Día como una herramienta de trabajo para foros y debates con los
candidatos a las Corporaciones, en el cual marcamos diferencias profundas
frente a las políticas neoliberales del gobierno, y con el único propósito
de que los agricultores y ganaderos de Colombia hagan pública esta denuncia y
desenmascaren a aquellos que quieren vender sus intereses al mejor postor...
MANIFIESTO DEL CANDIDATO A LA
GOBERNACION DEL TOLIMA
CAMILO GONZALEZ PACHECO Y DE LA ASOCIACION NACIONAL
POR LA SALVACION AGROPECUARIA
Los suscriptores de este documento,
en representación de importantes miembros del sector agropecuario del
Departamento del Tolima, profundamente preocupados por el futuro inmediato del
agro regional, solicitamos al gobierno nacional y a los negociadores del
Tratado de Libre Comercio (TLC), tomar en cuenta las consideraciones que a
continuación se consignan, y atender de manera perentoria, la cordial
invitación que desde aquí se formula.
1.
Como es de su conocimiento, el departamento del Tolima
fundamenta su economía en las actividades agrícolas, pecuarias, piscícolas,
forestales, agroindustriales y manufactureras, que además de representar el 28%
del PIB, generan cerca del 30% del empleo regional.
2.
La decisión del Gobierno Nacional de negociar el
Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC), sin tener en cuenta las
solicitudes reiteradas de los diversos gremios de la producción agropecuaria
que ven amenazados su trabajo y su supervivencia, temen que esta negociación
pueda producir en el sector agropecuario un grave deterioro, y por qué no
decirlo, su extinción.
3.
De nada sirve el diseño de desgravación arancelaria a
partir del año 2006, así sea en 10 o 15 años hasta llegar al arancel cero, pues
es sabido que el sólo factor tiempo no genera competitividad. Lo que genera
competitividad son los recursos del presupuesto del Ministerio de Agricultura,
los cuales son cada vez menores para el sector en términos de subsidios, investigación,
ciencia y tecnología. Lo anterior contrasta con los países desarrollados que
continuarán con los subsidios al sector agropecuario, lo cual quedó demostrado
en la pasada reunión ministerial de la OMC en Cancún. Sin competitividad, lo
único que puede esperarse, es la quiebra de nuestros agricultores, ya que no
existe un solo producto de la dieta básica de los colombianos que sea
competitivo en el ALCA y menos en el TLC.
4. Manifestamos
nuestro rechazo absoluto a la propuesta
de convertir el sector agropecuario nacional en productor de cultivos
tropicales, entregando al libre comercio los productos de nuestra dieta básica,
que representan el mercado interno, el empleo y la paz de nuestros campos.
Aunque los cultivos tropicales se deben incentivar, ello no debe ocurrir a
costa de la entrega de nuestra seguridad alimentaria a los intereses
multinacionales, menos cuando en la producción de cultivos tropicales hemos de
competir con países que sufren similar situación de pobreza, en un mercado
manipulado por las transnacionales similares a las que envilecieron los precios
del café.
5. Para
nosotros esta negociación representa mas de 5.000 millones de dólares al año,
los cuales corresponden al valor del mercado de los productos de la dieta básica,
que producen 4.5 millones de colombianos residenciados en nuestros campos, y
que ya padecen una situación dramática. En los últimos 12 meses, el gobierno
nacional autorizó incrementos del 60% en fertilizantes y del 32% en los
pesticidas, haciéndonos menos competitivos. Adicionalmente, se presionan los
precios de los productos agrícolas, a fin de regular el menor incremento
posible de los mismos, como fundamento para mantener bajo el crecimiento del
IPC.
6. Hacemos nuestras las
siguientes palabras del Señor Presidente de la SAC, doctor
Rafael Mejía, cuando afirma: “Los acuerdos comerciales internacionales no se
están negociando en una forma abierta y transparente, sino de espaldas al país
y al sector privado que es el que produce. (...) Si se sigue negociando de esa
manera, sin equidad ni condiciones de beneficio mutuo, los once y medio
millones de personas que dependen del campo van a recibir un golpe peor que el
dado en el año 1990, cuando de la noche a la mañana los dejaron desprotegidos
frente a la competencia internacional. (...) Sin subsidios internos para los
campesinos, ni protección arancelaria, se va a condenar a la ruina al sector
agropecuario”. Por lo tanto, cerramos filas en defensa de la producción
nacional y el mercado interno.
7.
Compartimos el comentario de Portafolio en su edición
del 15 de septiembre de 2003, cuando
sugiere con respecto al equipo negociador sectorial, que este se
conformó sin la opinión y conocimiento de los gremios agrarios y que, en
consecuencia, no hay defensores de los intereses del campo. Así las cosas, los jóvenes de nuestros
campos solo hallarán empleo en los grupos armados ilegalmente. Para ellos solo
se vislumbra la paz de los sepulcros.
8.
Lamentamos profundamente que en solo
un año, quienes ejercen el gobierno, olviden
dar cumplimiento a lo ordenado en los artículos 64 y 65 de la
Constitución Nacional, que exigen proteger la producción de alimentos y mejorar
el ingreso y calidad de vida de los campesinos. A nadie se puede ocultar que
durante la década de los 90, las pérdidas ocurridas en las operaciones
comerciales con el exterior, crearon el déficit en la balanza comercial del
país, motivadas en las importaciones de los productos que aquí podemos producir
y elaborar, siendo esta una de las causas del endeudamiento externo de la
nación, hoy superior a 90 billones de pesos, los que debemos pagar todos los
colombianos en un “gota a gota” de 63.000 millones de pesos diarios a través de
impuestos.
9.
Y si de la suerte de cultivos tropicales como el café
se trata, ¿Que decir?. Razón le asiste al Presidente Nacional del
Movimiento de Unidad Cafetera, Aurelio Suárez, cuando hace estas observaciones:
“En los últimos doce años no ha bastado con la inestabilidad propia del
negocio, los capitales financieros vinculados con Estados Unidos y los cuatro
monopolios multinacionales, General Foods, Nestlé, Sara Lee y Procter &
Gamble, la han avivado. Promocionaron la sobreproducción mundial, los tratados
de libre comercio, el poder de las marcas, mayor flexibilidad en las mezclas,
los mercados especulativos y las nuevas tecnologías; amén de las malas
políticas oficiales internas que generaron condiciones propicias para tan
inicuo cometido que llevó al peor de los mundos a nuestros pequeños productores
de café: una dañina lucha entre naciones cafeteras pobres por vender su
producción así fuera con bajísimas cotizaciones de menos de 70 centavos de
dólar la libra, mientras que en los supermercados de Estados Unidos y Europa,
la misma libra tostada y molida vale de 7 a 14 dólares”.
Este manifiesto público, dirigido a orientar y
explicar a todos los tolimenses y colombianos que derivan su sustento de las
actividades agropecuarias, será debatido en todos los municipios de nuestro departamento
y distribuido a las agremiaciones agrícolas y pecuarias del país, para
alertarlos sobre la gravedad de la amenaza que representa el TLC sin la
participación activa de sus mas legítimos voceros, para defender los intereses
y la soberanía alimentaria de los colombianos. Copia de este documento se envia
de inmediato al señor Presidente de la República, doctor Alvaro Uribe Vélez y a
los señores Ministros de Agricultura y Comercio Exterior, en la esperanza de su
respeto y consideración por el trabajo y la supervivencia de once y medio
millones de colombianos que dependemos del campo.
Atentamente,
Candidato a la Gobernación del Tolima Presidente Asociación Nacional por la
Salvación Agropecuaria
CC:
Doctor Alvaro Uribe Vélez, Presidente de la República
Doctor
Carlos Gustavo Cano Sanz, Ministro de Agricultura
Doctor
Jorge Humberto Botero, Ministro de Comercio Exterior
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