Declaración: Se inicia en
serio la llamada revolución educativa
EL GOBIERNO DE URIBE CONFIRMA RAPONAZO DE 300 MIL MILLONES DE PESOS AL SENA
Y SU AFÁN DE DEBILITARLO
El pasado 1º de octubre,
ante las comisiones séptimas de la Cámara y el Senado, el gobierno tuvo que
destapar la maniobra con la cual procura el marchitamiento del Sena, la que
consiste en arrebatarle por lo menos 295 mil millones de pesos de los recursos
a los que tiene derecho para el próximo año, o hasta 395 mil millones, si no se
le suman al presupuesto, ya aprobado por las comisiones económicas del
Congreso, 100 mil millones que el Ejecutivo ofreció adicionar. La pretensión
oficial es birlarle la mitad de los recursos a la principal entidad de
capacitación laboral del país.
El viceministro de
Hacienda, Alberto Carrasquilla, hizo gala de cinismo al explicar ante los
congresistas la manera como se las ingeniaron para hacer el recorte, y violar
de paso la Constitución Nacional, que prohíbe utilizar los recursos
parafiscales, como son los del Sena o el Icbf, para fines distintos a los
taxativamente establecidos. El truco consistió en apropiarse de 295 mil
millones de esos dineros, propiedad exclusiva del Sena, y darle por retribución
unos títulos de tesorería (TES), para que aparezcan en sus balances, además de
la promesa de redimir los bonos en un futuro incierto, "cuando las
condiciones fiscales del país lo permitan", según lo manifestó el
viceministro.
Pero la gravedad del
designio oficial se revela aún más con el anuncio que hizo ante dichas
Comisiones el ministro de Trabajo y Salud, Juan Luis Londoño, sobre que la
intención del gobierno consiste en imprimirle al Sena "propósitos
nuevos", destacando entre ellos, el "desarrollo exhaustivo de la
educación virtual", con énfasis en una "cátedra virtual de
empresarismo".
Lo anterior completa el
cuadro. El gobierno le arrebata a la entidad, en el mejor de los casos, por lo
menos el 37% de los recursos que le corresponden legalmente y los reemplaza por
papeles, lo que obligatoriamente la conduce a incumplir las funciones que ha
desarrollado durante décadas. Así, luego de hacerle perder su sitial como una
de las instituciones de educación pública más valiosas y apreciadas por las
mayorías nacionales, el uribismo le ofrece como perspectiva que se vaya
convirtiendo en un "sitio" inocuo de "capacitación" por
internet.
Todos los colombianos,
comenzando por los profesores, estudiantes, trabajadores y padres de familia
del Sena, debemos iniciar desde ya la más amplia campaña de resistencia civil
para impedir que el gobierno de la "revolución educativa" destruya
este patrimonio de los colombianos. Nosotros apoyaremos las decisiones que con
ese objeto tomen los mencionados estamentos, y nos uniremos en el Congreso con
todos los parlamentarios que se opongan a este nefasto plan gubernamental.
Jorge Enrique Robledo
Castillo
Senador
Bogotá, octubre 2 de 2002