Correo
Aurelio Suárez – 18 de abril de 2006
DECLARACIÓN
DEL ENCUENTRO DE ORGANIZACIONES
CAMPESINAS, INDÍGENAS Y AGRARIAS DE COLOMBIA POR LA MOVILIZACIÓN CONTRA EL TLC, LA VIDA DIGNA Y
LA SOBERANÍA NACIONAL.
Las organizaciones agrarias, campesinas, indígenas y
sociales vinculadas al sector rural colombiano
y reunidas en Bogotá el 5 de abril de 2006 declaramos a la opinión y al
gobierno nacional:
1.
Que el día 28 de febrero de 2006 se
cerraron las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y
Estados Unidos.
2. Que en dicho tratado se consagran cientos de
disposiciones que menoscaban la soberanía nacional y los derechos fundamentales
de los colombianos y lesionan la economía campesina en
aras de privilegios y beneficios a los intereses estadounidenses.
2.
Que en la estructura básica de la
negociación, Estados Unidos mantiene su sistema de ayudas y subsidios internos
que les permite a sus empresas comercializadoras colocar los productos
norteamericanos en el mercado colombiano a precios por debajo del costo de
producción, mientras Colombia renuncia a toda protección en frontera para
evitar ese tipo de comercio ilegítimo prohibido incluso hasta en la Organización
Mundial del Comercio.
4. Que dentro de las negociaciones se le entregó a
Estados Unidos el monopolio de los principales productos agropecuarios como
cereales, oleaginosas, fríjol, algunas frutas y hortalizas, y ventajas inicuas
en avicultura y porcicultura, entre otros que componen la dieta básica
alimentaria de los colombianos; que van a causar, sin contabilizar los efectos
indirectos, al menos en los dos primeros años de vigencia del TLC la pérdida de
300.000 hectáreas, dos millones de jornales y 17.000 empleos permanentes en la
avicultura.
5.
Que la ruina desatada en el campo
colombiano implicará mayores secuelas
como incremento del desplazamiento, la violencia, el hambre y el
desarrollo de cultivos de uso ilícito
6. Que como consecuencia de todo lo anterior el
gobierno viola el artículo 65 de la Constitución Nacional que exige la debida
protección a la producción de alimentos y entrega la soberanía y la seguridad
alimentarias de la nación.
6.
Que como resultado del TLC no
solamente no habrá renglón agropecuario alguno que no vaya a estar amenazado
por la injusta competencia que consagra el TLC sino que además los recursos
naturales como biodiversidad, bosques y fuentes de agua, ubicados en
territorios ancestrales de comunidades indígenas y en consejos comunales de
comunidades negras, estarán expuestos al saqueo de firmas multinacionales a las
cuales los contratos de bioprospección, la perversa ley Forestal y el proyecto
de Ley de Agua en curso les concede licencia para sus fines de lucro
exorbitante.
8. Que no sólo el capítulo de comercio agrícola
afecta la estabilidad y el ingreso de los pobladores de las zonas rurales del
país sino que otros también lo hacen como el de Servicios, que concede
prioridades a la privatización de las áreas de bienestar social, o el de
Propiedad Intelectual, que busca el monopolio mediante el sistema de patentes
de insumos, semillas, genes, droga veterinaria y humana a favor de compañías
transnacionales.
9.
Que para encubrir su traición a la
patria con la firma del TLC, el gobierno de Álvaro Uribe ha recurrido al engaño, a la demagogia y al
desconocimiento y también a detenciones masivas, operativos militares y
policiales, a
asesinatos de luchadores populares
cuya muerte sigue en la impunidad
y a otras formas de represión que él denomina Seguridad
Democrática, a la descalificación de las expresiones ciudadanas respecto al Tratado como las consultas y las
marchas que los productores y las comunidades indígenas han hecho contra el
TLC.
10.
Que para concretar el engaño , el gobierno está promoviendo el proyecto “AGRO: INGRESO SEGURO” con el cual se cambian
1.400 millones de dólares anuales , sin contar los fondos de estabilización de
precios que también pueden desaparecer, por 250
cuyo fin primordial es sobornar a aquellas dirigencias que lo permitan y
comprar conciencias para imponer el nefasto plan agropecuario comprendido en el
TLC, mientras se sigue embargando y ejecutando a los deudores arruinados por el
neoliberalismo .
10.
Que del mismo modo se presenta la
reconversión de la agricultura nacional a la sobre- ofrecida producción de
géneros tropicales y exóticos como la solución a tan grave descalabro por
venir, no sólo olvidando la triste experiencia del café colombiano en el libre
comercio sino prometiendo infundadas oportunidades de acceso “al mercado más grande del mundo”, protegido por toda clase de
barreras no arancelarias. Colombia entrega a Estados Unidos mercados reales y
masivos y a cambio recibe solamente ilusiones y vanas expectativas que de
concretarse sólo beneficiarán a pequeños grupos o a transnacionales que
patentarán variedades de los pocos productos que tengan éxito o monopolizarán
su comercialización.
12.
Que los campesinos e indígenas del Cauca realizaron en septiembre, octubre y
noviembre una valiente y justa movilización por la liberación de la madre
tierra y el gobierno sigue sin cumplir sus compromisos y obligaciones al
respecto
13.
Que por los motivos aquí expuestos convocamos a todos los agricultores,
campesinos, jornaleros y trabajadores agrícolas, comunidades indígenas y
negras, a los productores nacionales agropecuarios, sin distingo, a unirse a la
primera gran movilización contra el
TLC, por la Vida digna y la Soberanía Nacional
para el 15 de mayo del año en curso. Así daremos inicio
a la gran lucha que en conjunto con los demás sectores democráticos y patrióticos
nacionales adelantaremos para impedir la implantación de este Tratado que sólo
significa la recolonización y la esclavitud de Colombia.
Bogotá,
abril 5 de 2006.