ASOCIACION NACIONAL POR LA
SALVACION AGROPECUARIA
“Lo más caro para un país es lo que no es capaz de producir”
LO QUE NO PERDAMOS EN EL TLC, LO PERDEREMOS EN
EL ALCA
“LA
MUJER DEL CESAR NO SOLAMENTE DEBE SER, SINO PARECER”
En el mes de octubre cuando
nos enteramos que el doctor Rafaél Hernández manifestó por un medio de
comunicación local que se iba a excluir el arroz del TLC con Estados Unidos, la
verdad sentimos alegría, pues creíamos que era idea de Minagricultura y que el
doctor Uribe había aceptado todas las razones que además tienen argumentos de
mucho peso para este propósito, porque se iba a hacer justicia no solo con
nuestro cereal sino con todos los productos de la canasta básica familiar, pues
ninguno de ellos es competitivo en un libre mercado; pero la sorpresa fue mayor
cuando al día siguiente, los representantes de la SAC en reunión con Uribe
salieron desilucionados y manifestaron que Cano los había traicionado
(Portafolio, 15 septiembre de 2003).
Pero no es el único fiasco
que hemos tenido con estas negociaciones, también le oímos a Cano que no se
debería negociar el TLC si Estados Unidos no eliminaba los subsidios, lo cual
se cambió diciendo que se debe negociar sin que este país elimine los subsidios
internos. Y siguen más cosas, en Cancún cuando se organizó el Grupo de los 21
en la reunión de la OMC “que protestaba contra los subsidios a la agricultura
de los países industrializados”, en la cual se debieron comenzar a negociar los
subsidios según lo prometido en Doha, Estados Unidos dijo que no los eliminaba,
y Colombia obedeciendo se retiro del G-21 y comenzó a negociar el TLC por orden
del “Ser Supremo”. Ahora nos vienen con la teoría “de que lo que se trata es de
saber negociar y que si los subsidios que da Estados Unidos al final del
periodo de transición no se han eliminado, se sostendrán las medidas de
protección en frontera”, pero como vemos, para el gobierno saber negociar es “decir
a todo que sí”, no tenemos ni siquiera la mínima soberanía para tomar
decisiones o aunque sea discutirlas, se obedece hasta por señas, lo cual ha
sido denunciado por la SAC en muchas oportunidades, una de ellas “van a usar el
agro como comodín en las negociaciones del TLC”, palabras de Rafaél Mejía (El
País, julio 11 de 2003).
La explicación es sencilla
para los arroceros, el arroz en Colombia vale 400 dólares la tonelada de
blanco, contra 200 dólares en el mercado internacional; en el primer año de
desgravación quiebran al sector, ya que los subsidios que reciben los
agricultores de Estados Unidos en forma individual valen 20 mil dólares al año,
que llevados a pesos colombianos bordean los 5 millones de pesos mensuales,
cifras que nuestros cultivadores jamas han contado ni menos recibido de parte
del Estado.
No solamente los productores
de arroz en su congreso piden la participación de Cano en las negociaciones y
que se excluya al arroz del TLC y del ALCA, pues “Lo que no perdamos en el
TLC, lo perderémos en el ALCA”. Hace dos semanas en el Congreso de la SAC,
Rafaél Mejía pidió también a Cano que participara en las negociaciones de dicho
tratado comercial y Cano respondió que Uribe por Ley era el que nombraba los
negociadores (Portafolio 01 diciembre de 2003). Si lo anterior de por sí es
grave, existen peores cosas como el hecho de que el negociador del TLC por el
agro, José Leibovich sea de sesgo neoliberal y del equipo intelectual de Rudolf
Hommes, lo cual ha sido denunciado por las agremiaciones del sector.
La semana pasada, Jorge
Humberto Botero, ministro de Industria y Comercio, es decir el que va a tomar
las decisiones del TLC en representación del gobierno y quien confirmó la
desgravación arancelaria diferida para los productos del sector agropecuario,
la cual ya ha sido aceptada erroneamente a cinco, diez, doce o más años, y en
la cual queda involucrado el arroz, sencillamente van a rifar qué cultivo se
quiebra cada año, quedándonos claro que para esa época, al final de las
negociaciones, ya no encontraremos ni Canos, ni Uribes, ni Boteros que nos
respondan a los 28 mil productores de arroz por los más de 300 mil empleos
directos e indirectos perdidos.
El tiempo por sí solo no da
competitividad ni siquiera en 15 o más años, con incrementos en los insumos del
30 por ciento anual y con presupuestos de Minagricultura de 62 millones de
dólares para el presente año, inferior al de 1996, cuando el de Estados Unidos,
país con el que estamos negociando es de 101 mil millones de dólares, y
subsidios de 180 mil millones de dólares para los próximos siete años. Pues
bien, el señor Botero en dicha entrevista con Yamid Amat, (El Tiempo/ 01
diciembre de 2003), decretó la muerte al sector automotríz y de autopartes
diciendo olimpicamente “es una insensatez que sigamos fabricando carros en
Colombia” , ignorando que son 15 mil empleos directos además de los
indirectos que generan estos sectores.
Por eso damos toda la razón
a Ernesto Samper Pizano, expresidente de la República cuando afirmó el pasado 6
de diciembre en Colprensa, “que este tratado comercial con Estados Unidos es
un suicidio”. Todas estas réplicas de los arroceros en su Congreso las
recogemos como una bandera más de lucha, a la cual nos unimos por la defensa de
la producción nacional, y al respecto manifestamos a los incredulos la frase
salomónica de la historia sagrada que cae como anillo al dedo del gobierno
nacional “La mujer del césar no solamente debe ser, sino parecer”,
o sino podríamos pensar que toda esta encrucijada en que nos tienen, “es un
mandato divino que no es accesible a la mayoría de los mortales”
Por todo lo anterior,
podemos vislumbrar que el año 2004 será de mucha expectativa, pues según el
gobierno se debe firmar el TLC con Estados Unidos, lo que generará movilizaciones por parte de todos los agricultores
en Colombia para defender nuestra
soberanía alimentaria.
FELIZ NAVIDAD SIN TLC
NI ALCA Y UN PROSPERO AÑO NUEVO PARA TODOS USTEDES SON LOS DESEOS DE LA
ASOCIACION NACIONAL POR LA SALVACION AGROPECUARIA
A continuación
presentamos el artículo de Portafolio, de la sección de
Agronegocios del 06 de diciembre de 2003,
en el Congreso Nacional Arrocero:
'Minagricultura debe estar
en negociaciones del TLC': arroceros Preocupados
por defender la producción nacional, los arroceros piden que el Ministro de
Agricultura haga parte del equipo de negociadores del tratado de libre
comercio. El XXIX Congreso Nacional Arrocero que concluyó el viernes en Bogotá,
aprobó una solicitud expresa en tal sentido, dirigida al presidente Alvaro
Uribe Vélez. Los cultivadores consideran que la presencia
del Ministro, es garantía para defender esa actividad productiva y además solicitaron
que el arroz sea excluido de las negociaciones por ser un producto altamente sensible
a las distorsiones del mercado internacional. "Si nos ponen a competir es
mucho el empleo que se va a acabar", advirtieron.
La preocupación de los
arroceros es proporcional a la satisfacción generada por el hecho de que
Colombia alcanzó en el 2003 la mayor área sembrada de arroz y el mayor nivel de
productividad en toda la historia. Rafael Hernández Lozano, gerente general de
Fedearroz, dijo que este año se sembraron 490.000 hectáreas de arroz mecanizado
que le han devuelto a la Nación sus niveles de autosuficiencia y 5,8 toneladas
de paddy verde por hectárea, promedio riego y secano, colocan al país como el
de mayor productividad en la zona tropical. El 2003 también ha sido el año de
más bajas importaciones. Se redujeron en 50 por ciento con relación a las
cantidades que se compraron hace dos años y el Instituto Colombiano
Agropecuario acaba de aprobarle a Fedearroz la comercialización de seis nuevas
variedades del cereal, dos para los Llanos Orientales, dos para la Zona Centro
y dos para la Costa Atlántica.