ASOCIACION NACIONAL POR LA SALVACION AGROPECUARIA

“Lo más caro para un país es lo que no es capaz de producir”

BOLETIN DE PRENSA

 

LA VIII JUNTA NACIONAL APRUEBA  PARTICIPAR EL 15 DE ABRIL EN LA MOVILIZACIÓN ANDINA CONTRA EL ALCA Y EL TLC CON ESTADOS UNIDOS

 

La  VIII Junta Nacional de la Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria, reunida en Ibagué el pasado sábado 13 de marzo con la presencia de 225 delegados de 16 departamentos, aprobó su participación masiva en la movilización que organizaciones sociales, de productores, campesinas, ambientalistas, sindicales, indígenas,  ONG’s y juveniles de Bolivia, Ecuador, Perú y Colombia  decidieron realizar de manera coordinada el día jueves 15 de abril de 2004 como una primera jornada andina de protesta contra el ALCA y los tratados bilaterales de libre comercio con Estados Unidos.  

 

Luego de evaluar las negociaciones de dichos tratados económicos que actualmente se adelantan, la Junta  ratificó que, aunque los ministerios de Comercio Exterior y Agricultura insisten en que el sector agropecuario podría “reconvertirse”, ellos constituyen el golpe de gracia para millones de productores rurales del país. Cultivos como el maíz, el arroz, el algodón y la soja desaparecerán y  ramas como la avícola, la de  lácteos y la de papa y  cultivos tropicales como el café, el azúcar de caña, la palma africana, el cacao, frutales y el banano se verán muy lesionados; el “libre comercio” traerá más importaciones de géneros agropecuarios a menos precio.  Se advirtió que las normas de propiedad intelectual subirán los costos y que en otros capítulos del ALCA y el TLC se privatizan  servicios esenciales y se privilegian las inversiones y negocios de los consorcios multinacionales, todo en contra de la producción y el trabajo nacionales.   

 

La Junta aprobó resoluciones donde exige al gobierno tomar medidas inmediatas para atender los graves problemas que hoy viven los productores de café, panela y arroz, en este último caso debido a las importaciones de cerca de 200.000 toneladas aprobadas merced al nuevo sistema de contingencias arancelarias. Igualmente, se pronunció contra la política oficial de  fumigación área con glifosato a los parques naturales y a la indebida intervención del gobierno en la administración de los Distritos de Riego. Finalmente, se ratificó a la actual dirección, presidida por Ángel María Caballero, y se elogió su actividad en defensa de la agricultura colombiana.

 

Ibagué,   marzo 13 de 2004

 

 

ANGEL MARIA CABALLERO                      AURELIO SUÁREZ MONTOYA                     

Presidente                                                           Director Ejecutivo

 

 

RESOLUCIÓN DE LA VIII  JUNTA NACIONAL  SOBRE  EL MERCADO NACIONAL DEL ARROZ

 

En enero del año en curso, se presentan cifras, avaladas por el Dane, que prevén una escasez de arroz, producto de un supuesto aumento en el consumo arrocero per capita, que terminan justificando una importación de 180.000 toneladas de arroz, equivalente a 3 millones 400 mil bultos de paddy verde, las cuales entrarán en el mes de abril; ante cuyo sólo anuncio, se bajaron los precios de la actual cosecha de mitaca de 85 mil a 80 mil pesos la carga de paddy. No es cierto que se esté protegiendo al sector con aranceles del 80%, pues el arroz blanco importado de Tailandia, entra con un arancel del 20%, a $82.300 bulto por 75 Kg, cuando el producto nacional cuesta 92 mil pesos, originando de un lado, pérdida para la pequeña y mediana industria, y de otro lado, se dan señales de mercado negativas para la cosecha que ya se está empezando a sembrar. Nuevamente, en menos de dos años, se utilizan las estadísticas para justificar unas veces precios bajos por supuestas sobreproducciones y otras como en el presente caso para justificar un despropósito como el de las importaciones acordadas entre el gobierno y la gran industria molinera. Esta decisión tiene implicaciones adicionales negativas para Colombia, puesto que ese arroz será traído de países donde la gripa aviar está cobrando vidas animales y humanas, y además se dan subsidios a sus agricultores de más del 700%.

 

 En el mes de diciembre del año anterior, el gobierno nacional presentó el nuevo mecanismo de absorción de cosechas, que contempla cupos obligatorios de importación de arroz, obedeciendo compromisos con la OMC, del orden de 75.118 toneladas. Adicionalmente, establece como referente para fijar el precio nacional de la cosecha, el cual queda amarrado al precio internacional _fuertemente distorsionado con diferentes y cuantiosos subsidios_; amén de prever en el TLC un sistema de desgravación arancelaria que en el curso de los próximos años dejaría el sector arrocero sin ningún tipo de protección ante la inequitativa competencia internacional. Se complementa la decisión gubernamental con la creación de un sistema de subastas para distribuir las importaciones, que privilegia arancelariamente a los importadores, proveyendo a los comercializadores del cereal de una carta marcada en las negociaciones de la cosecha nacional, dejando al “mercado” la tarea de fijar precios, pero previamente acondicionando una sobreoferta, resultado de las importaciones del cereal.

 

Frente al serio debilitamiento del sistema nacional de control de fronteras, resultado de la fusión de la DIAN y las  aduanas nacionales -fruto de la apertura  de la decada de los 90- se ha presentado una entrada masiva de arroz venezolano, con precio distorsionado en 57%, al llegar a frontera a menos de 80 mil pesos bulto de blanco; fenómenos ambos, tanto el de Tailandia como el de Venezuela que llevan a la ruina al sector arrocero nacional, pues los estímulos del gobierno venezolano a su producción, sumado a la devaluación de su moneda y la revaluación paralela del peso colombiano, abarata el producto de esa procedencia; incrementando el flujo de arroz hacia el mercado nacional y contribuyendo al deterioro del precio interno.

 

Ante  la avalancha de medidas contra la producción arrocera nacional, la Asamblea de la Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria, reunida en Ibagué el 13 de marzo del año en curso, exige del gobierno nacional la derogatoria de las medidas enumeradas, que adecúan el sector arrocero a las exigencias extranjeras, bajo cuya presión se negocia el ALCA  y el TLC y por tanto, llama a los agricultores e industriales del arroz a que en un acuerdo nacional, que conduzca a una gran movilización, procedamos a defender nuestro trabajo y la seguridad alimentaria nacional, de la avalancha de importaciones y de los precios ruinosos que acompañarán esa nefasta política, en buena hora calificada otrora como una “vergüenza nacional”.           

Ibagué, Marzo 13 de 2004.

 

DECLARACION SOBRE LA FUMIGACIÓN EN LOS PARQUES NATURALES

 

                          El gobierno preside el Dr. Álvaro Uribe Vélez, junto con el departamento de Estado y el Congreso estadounidenses, decidió fumigar con glifosato, Cosmoflux y POEA en los parques nacionales de Colombia, auténticos santuarios de la fauna y la flora que colocan a nuestro país como uno de los más biodiversos del mundo.

     

Esta decisión, gravísima en sí misma, es peor aún por que el envenenamiento de los cultivos de coca y amapola, de los múltiples organismos vegetales y animales de los parques, también se fumigan los campesinos, indígenas y jornaleros que han tenido que dedicarse a los cultivos ilícitos por la ruina del café generada por las maniobras de las transnacionales y por la quiebra del resto de agro por causa de las importaciones de productos que pueden elaborarse en el país.

 

Por tanto, la VIII junta nacional de la Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria condena de la manera más enfática la decisión de fumigar los parques naturales de Colombia, bárbara política que es en parte complementaria con la política antiagraria que azota al país.

 

 

RECHAZO A LA VIOLACIÓN OFICIAL DE LA DEMOCRACIA. Y LA

AUTONOMÍA EN LOS DISTRITOS DE RIEGO.

 

La VIII Junta Nacional de la Asociación Nacional de la Salvación Agropecuaria, rechaza la violación de la soberanía democrática y participativa, por parte del Gobierno Nacional, en la elección de las Juntas Directivas de las Asociaciones de Usuarios de los Distritos de Riego por medio del Acuerdo 003 de febrero de  2.004.

 

Mediante dicho acuerdo no sólo se consagra la indebida intervención del Gobierno sino que además se introduce un sistema inicuo de elección en detrimento de los propietarios de menores cantidades de área. Por consiguiente, se exige la derogatoria de dicho acuerdo y el respeto a la autonomía de los usuarios de cada Distrito de Riego.

 

 

RATIFICACIÓN DE LAS DIRECTIVAS

 

Los integrantes de las diferentes organizaciones pertenecientes a la Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria, reunidos en su VIII junta nacional, en Ibagué el 13 de marzo de 2.004, respaldan en forma unánime su actual dirección.

 

De la misma manera destaca la envergadura del trabajo realizado a nivel Nacional e internacional, su participación en todas las luchas que se han dado en defensa de los diferentes renglones del sector agropecuario, destacándose la capacidad y dedicación del presidente, Dr. Ángel María Caballero Lian, y del Director Ejecutivo, Dr. Aurelio Suárez Montoya.

 

Manifestamos así mismo, nuestra férrea decisión de emprender con energía una campaña masiva en contra de la decisión del gobierno nacional de firmar el ALCA y el TLC con Estados Unidos.

 

Ibagué, marzo 13 de 2.004. Presentada por Isaac Córdoba, a nombre de FEDERIEGOS y de USOSALDAÑA.(Usuarios del Distrito de riego de Saldaña)

 

DECLARACIÓN DE LA VIII JUNTA NACIONAL SOBRE

LA CRISIS DE LA PRODUCCIÓN PANELERA

 

                  

                        La persistente crisis de la producción panelera nacional originada en la ausencia de una política gubernamental que fomente su desarrollo, en los continuos ciclos de precios bajos, en la práctica ilegal de derretir azúcar para producir panela, en  la carencia de crédito y en la pobreza secular de las regiones y la población dedicadas al laboreo de la panela, amenaza con convertirse hoy en una catástrofe que arruinaría las 450.000 familias que derivan su sustento de esta actividad económica en el país.

 

El sector va para quince meses de precios a la baja, llegando a pagarse por carga de panela alrededor de $40.000 que corresponde a lo que se pagaba hace cinco años. Mientras tanto los costos de producción han ascendido a $ 70.000 en promedio con una pérdida de $ 30.000 por carga.

 

El fenómeno obedece a varios factores:  el empobrecimiento de las zonas rurales debido a la crisis de la producción agropecuaria nacional así como el de las zonas urbanas, ha disminuido el consumo de panela; el azúcar derretido como salida de los ingenios a la importación de azúcar—caso las 70 mil toneladas traídas de Brasil por Coca Cola—ha inundado los mercados deprimiendo los precios; el incremento del área cultivada en caña por la sustitución de cultivos de café o la renovación de cañaduzales de alta productividad con la expectativa de producción de alcohol carburante ha ocasionado una sobreoferta que ha tirado los precios por el suelo. De perdurar por más tiempo este desastre, no habrá que esperar la entrada en vigencia del ALCA o el TLC para anunciar la desaparición de los paneleros artesanales de la vida económica nacional con la liberación de aranceles que introducirá para la importación del producto.

 

Ante esta grave crisis panelera, la Junta Nacional de la Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria exige al gobierno que tome medidas efectivas para cerrar los derretideros que fabrican panela con abierta complicidad oficial; que Uribe Vélez y los gobernantes departamentales de las zonas productoras cesen de hacer demagogia con las esperanzas de los paneleros respecto de las plantas destiladoras de Etanol y proceda a resolver sus justos reclamos por precio de sustentación para la panela, créditos oportunos y baratos, condonación de deudas, y la ejecución de un plan de mejoramiento tecnológico del cultivo, la producción y comercialización de  la panela financiado por el Estado.

 

Ibagué, 13 marzo de 2004

 

 

RESOLUCIÓN DE LA VIII  JUNTA NACIONAL  SOBRE LA SITUACIÓN DE LOS CAFETEROS

 

                     

         Contrario a lo proclamado por las autoridades nacionales cafeteras, la situación de los caficultores colombianos continúa marcada con el signo de la crisis. Aún, en momentos en los cuales las cotizaciones internacionales se han elevado en un promedio del 8% con relación a 2003, el alza en los precios internos no se da en iguales proporciones principalmente porque el mecanismo establecido está ligado a variables externas y no a los costos de los productores ni a su ganancia.  

Por consiguiente, para que bajo ese esquema haya una remuneración satisfactoria debe darse la improbable coincidencia de los buenos  precios  mundiales con  una tasa de cambio del peso con el dólar que sea beneficiosa. Esta forma de fijar el precio interno le permite además al gobierno manipularlo para que el subsidio interno al productor que debe aportar del presupuesto nacional sea el mínimo posible obedeciendo así las políticas de ajuste fiscal que ha impuesto el Fondo Monetario Internacional..

Además de este injusto procedimiento, BANCAFÉ, mediante circular interna, decidió no refinanciar más las deudas de los caficultores con lo cual la situación crediticia de muchos se va tornando cada vez más explosiva junto con la de otros miles que ya sufren persecución jurídica sobre sus predios.. A lo anterior debe sumarse el alza continua de los insumos lo que ha llevado a una disminución de las prácticas culturales necesarias para el sostenimiento de los cultivos con la consecuente reducción de la cosecha y las exportaciones para el año cafetero en curso.  

Esta crítica situación de los cafeteros se puede precipitar tanto por el ALCA como por el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos ya que las terribles experiencias  vividas en los últimos trece años pueden replicarse con mayor amplitud. La pérdida patrimonial del Fondo Nacional del Café, las reexportaciones norteamericanas de café procesado, el avance de los cafés de bajas calidades, las importaciones de café a Colombia, la merma de participación de las instituciones en las exportaciones colombianas, el aumento de los costos de producción debido a las nuevas normas de propiedad intelectual y el declive del sistema cooperativo de compras se incrementarán en mayores proporciones con los nuevos tratados comerciales.

Por lo tanto, esta Junta hace un llamado a los caficultores a unirse a la resistencia contra el ALCA y el TLC con Estados Unidos y así mismo insta a  la Federación Nacional de Cafeteros para que cuanto antes dé a conocer la forma como ha decidido actuar ante tan grandes peligros con el fin de preservar a la industria agrícola más importante de Colombia y de la cual dependen más de medio millón de familias rurales.   

 

Ibagué, 13 marzo de 2004

 

 

RESOLUCIÓN DE LA VIII  JUNTA NACIONAL  SOBRE EL IMPACTO DEL ALCA Y EL TLC CON  ESTADOS UNIDOS EN IMPORTANTES CULTIVOS NACIONALES

 

     Las negociaciones comerciales que actualmente adelanta Colombia, tanto en el ALCA como en el Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos, colocan en riesgo de desaparición a millones de hectáreas sembradas  de productos agrícolas. La desigual competencia que se librará en géneros como el maíz, el arroz, la soja, la papa y el algodón  será una repetición más desastrosa aún de lo ya ocurrido con el trigo y la cebada , los cuales están prácticamente eliminados de la producción agraria nacional. Los análisis oficiales apuntan a que a lo sumo  la superficie dedicada a todos estos cultivos  se destinaría para otras especialidades, lo cual significa que hay unanimidad en que están desahuciados para sobrevivir si tales acuerdos llegan a concretarse. El propio Robert  Zoellick, en una comunicación dirigida al Congreso norteamericano al respecto, advierte que las ventas gringas de alimentos a Colombia crecerán aunque, como él lo consigna, el país  ya es “el más grande comprador de productos agrícolas de Estados Unidos en el hemisferio occidental”.

 

El sistema norteamericano de subsidios internos a los productores perdurará en los acuerdos,   no sólo los que se otorgan para  los distintos programas productivos sino además  los que se transfieren mediante los bajos costos del agua y los servicios públicos, de la maquinaria y del crédito y  el desarrollo de la investigación científica  así como por el inmenso presupuesto oficial de su Departamento de Agricultura destinado especialmente al servicio  de los grandes consorcios agro-comerciales. Esto  garantiza a los norteamericanos que irán a mansalva y sobre seguro. En el caso del maíz,  la sola productividad por hectárea les permitirá arrasar  a nuestros campesinos que, en comparación, tienen promedios inferiores hasta en una sexta parte. Incluso ni desmontando los inicuos apoyos existe para muchos productos nacionales una mínima probabilidad de supervivencia. 

 

No obstante, esta crónica mortal anunciada para los cereales puede extenderse a otros renglones como el azúcar, la palma africana, la leche y el sector avícola. Todos ellos tambalearán por distintas razones en la vigencia del ALCA y el TLC con Estados Unidos. No puede olvidarse que en ellos así como en los productos tropicales, la rivalidad se dará también con los demás países del Continente. Brasil, por ejemplo, en los últimos cinco años ha  crecido en un 60% sus exportaciones de café y pollo y ha duplicado las de azúcar y soja, siendo el cuarto exportador mundial de productos agrícolas con una participación mayor que la de China. Canadá y Argentina son   igualmente competidores enormes en varios géneros.  A pesar de todo esto, el gobierno colombiano no sólo desatiende estas razones sino que,  acatando indignamente la orden de firmar estos acuerdos, se da a la tarea de crear falsas ilusiones sobre fantasiosas posibilidades y oportunidades e intenta sobornar con dádivas transitorias o apaciguar a quienes expresan sus justos temores afirmando que, si se consiguen ciertos plazos para la puesta en pleno vigor del libre comercio,  la agonía se convertiría en vida larga.

 

En cuanto al cacao, el banano, el plátano, las frutas, forestales y flores tropicales y similares hay que notar que desde ahora se está promoviendo en Centro y Sur América la expansión de su producción de tal forma que cuando rija el libre mercado en el continente, las compañías comercializadoras multinacionales podrán escoger a sus anchas entre quienes dentro del conjunto de oferentes decidan venderlos a menos precio.

 

A estas dificultades se agregan los negativos efectos en los costos de producción al introducirse las normas de la llamada Propiedad Intelectual que aumentará los precios de los insumos. De ese modo se imponen los patrones de la agricultura norteamericana al resto de países, ganando por punta y punta, al vender sus mercancías por debajo del costo de producción  pero simultáneamente incrementando  los costos de los otros por la vía de las alzas en agroquímicos y simientes. Verbigracia, para el maíz, en cuanto a las semillas, su costo por hectárea a precios actuales podría subir de $12.500 a $ 210.000. Cálculos tan escandalosos como éste se presentan en otros cultivos.

 

 La VIII  Junta Nacional de la Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria convoca a todos los agricultores y productores agropecuarios colombianos sin distingo alguno a pronunciarse y organizarse en contra de la imposición del ALCA y el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y a unificarse en un fuerte movimiento por la defensa del trabajo y la producción nacional y la soberanía  alimentaria de Colombia.  

 

Ibagué, 13 marzo de 2004.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA VIII JUNTA NACIONAL RESPALDA LA MOVILIZACIÓN ANDINA CONTRA EL ALCA Y LOS TRATADOS BILATERALES DE LIBRE COMERCIO CON ESTADOS UNIDOS.

 

La Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria considerando:

 

  1. Que en el año 2004 se iniciarán las negociaciones de acuerdos bilaterales de los países andinos, entre los que se incluye a Colombia, y además se  tiene fijado el final del proceso de construcción del ALCA,

 

  1. Que los estudios y análisis, incluidos los oficiales de Planeación Nacional, de la Comunidad Andina y del ministerio de Agricultura y de otros entes reconocidos, establecen que el sector agropecuario tendrá una lesión enorme colocando a una gran parte la producción al borde de su desaparición, menoscabando la soberanía alimentaria y afectando el empleo rural e incrementando la pobreza,

 

  1. Que además de los impactos en la agricultura, estos tratados  afectan a la industria, a las instituciones jurídicas vigentes, subordinándolas a una constitución hemisférica por encima de ellas, a la prestación de los servicios de bienestar social, a la salud y a la nutrición, a la estabilidad económica del país y a las principales estructuras de la sociedad colombiana, dañándolas en perjuicio del progreso, de la democracia y el desarrollo general, 

 

  1. Que la trascendencia histórica del ALCA y el TLC con Estados Unidos es tal que el detrimento de nuestra autodeterminación e independencia nacionales  se ven más altamente comprometidos,

 

RESUELVE:

 

  1. Respaldar el “Llamamiento de los ANDES”, hecho por organizaciones sociales, gremiales, juveniles, agrarias, sindicales, juveniles, indígenas,  de mujeres, ONG’s, ecologistas y ambientales de Colombia, Bolivia, Perú y Ecuador en el cual se convoca a la lucha y a la unidad de  pueblos y naciones andinos para resistir a la puesta en marcha y vigencia tanto del ALCA como de los tratados bilaterales.

 

  1.  En consecuencia, participar en las movilizaciones que en estos países andinos se coordinarán el día jueves 15 de abril de 2004 en rechazo al inicio de las negociaciones bilaterales con Estados Unidos y al ALCA  y como un primer paso de una agenda continental con los mismos objetivos. Así mismo, colaborar con la realización del Encuentro Andino contra el ALCA y el Libre Comercio que se desarrollará en Bogotá el 27 y 28 de abril y estar presentes en las manifestaciones del Primero de Mayo que se han citado con estos mismos propósitos como consigna principal

 

Ibagué,  marzo 13 de 2004.

 

 

 

ÁNGEL MARÍA CABALLERO LIAN           AURELIO SUÁREZ MONTOYA

Presidente                                                            Director Ejecutivo